lunes 30/11/20

Un auditor de NCG apunta a su "deterioro" cuando llegaron inversores gallegos

Un auditor de Novagalicia Banco ha aludido hoy a una "situación claramente deteriorada", en la que "se hablaba de la necesidad de un ajuste" en la entidad por un "incumplimiento grave" de la normativa, cuando siete empresarios gallegos invirtieron unos 20 millones de euros en la empresa.

Sucursal de NCG Banco en Galicia. EFE/Archivo
Sucursal de NCG Banco en Galicia. EFE/Archivo

Un auditor de Novagalicia Banco ha aludido hoy a una "situación claramente deteriorada", en la que "se hablaba de la necesidad de un ajuste" en la entidad por un "incumplimiento grave" de la normativa, cuando siete empresarios gallegos invirtieron unos 20 millones de euros en la empresa.
En enero de 2012, siete empresas aportaron más de veinte millones de euros a la entidad -Inversiones Subel, cinco; Inversiones Gallegas del Cable, cinco; Hijos de Rivera, cuatro; Copasa, tres; Río Breiro, tres; Concable Inversiones, medio millón; y Coren, 300.000 euros, cantidades que tras la operación acordeón practicada en el banco se quedaron en cero.
En la segunda sesión del juicio celebrada hoy en el juzgado de Instancia número cinco de A Coruña, el auditor de la entidad Miguel Ángel Bailón ha aclarado que, tras la fusión de las cajas gallegas, existió "una discrepancia entre el valor contable y el que tenía la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)".
En el momento en que se produjo la inversión de estos siete empresarios existía "una situación claramente deteriorada" en la que "ya se hablaba de la necesidad de un ajuste" por el "incumplimiento grave de la normativa", ha incidido.
Lo que ocurrió fue que la entidad arrojaba un balance en diciembre de 2011 que fue corregido en marzo de 2012 con efecto retroactivo al anterior ejercicio, en una acción legal que mostró otros resultados peores y que hicieron a los inversores perder sus aportaciones.
Ayer, en la primera jornada de este juicio, el responsable jurídico de NCG Banco José Eduardo Álvarez Naveira defendió que la entidad actuó con la "diligencia debida" ante una decena de empresarios que invirtieron y perdieron unos 70 millones de euros en la misma.
Los siete inversores que comparecieron ayer ante el juez negaron ser expertos financieros y aseguraron que no pidieron información adicional a la proporcionada por el banco, porque confiaban en su presidente, José María Castellano, y coincidieron en que el FROB y el Banco de España eran "garantía" de solvencia en dicha inversión.

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