viernes 4/12/20

Otra para la colección

La coleccionista Mireia Belmonte ya tiene su lugar en la historia de los Mundiales de piscina corta. Cosechó su cuarta medalla de oro en la final de 400m libre (ya ganó en 200m mariposa, 400m estilos y 800m libre), una final en la que nadó contra sí misma, y se unió al selecto club de nadadoras que han logrado cuatro o más medallas doradas en los mismos campeonatos.

Mireia Belmonte y Judit Ignacio se felicitan por una memorable final de 200 mariposa	efe
Mireia Belmonte y Judit Ignacio se felicitan por una memorable final de 200 mariposa efe

La coleccionista Mireia Belmonte ya tiene su lugar en la historia de los Mundiales de piscina corta. Cosechó su cuarta medalla de oro en la final de 400m libre (ya ganó en 200m mariposa, 400m estilos y 800m libre), una final en la que nadó contra sí misma, y se unió al selecto club de nadadoras que han logrado cuatro o más medallas doradas en los mismos campeonatos.

Mireia igualó la marca de Kirsty Coventry, Marleen Veldhuis (ambas en Manchester 2008), Therese Alshammar (que repitió en Moscú 2002 y Atenas 2000) y Masami Tanaka (Hong Kong 1999). Cinco oros conquistaron Lisbeth Lenton (Shangai 2006) y Le Jingyi (Palma 1993) y seis, récord absoluto, Brooke Hanson (Indianápolis 2004).
Pero sólo Hanson y Coventry alcanzaron los cuatro oros en pruebas individuales, como Belmonte, sin contar los relevos. La australiana se colgó cinco y la zimbauesa cuatro. Hoy, Mireia tendrá la oportunidad de dar un paso más en su particular duelo con Katinka Hosszu. Será en la final de 200m estilos –se da por supuesto que ambas lograrán la clasificación–, que dictaminará quién es la reina de Doha.
En un estado de forma y gracia permanente, Belmonte rebosa confianza y una resistencia física portentosa. Su progresión en los virajes y el nado submarino le sitúa ya entre las mejores del mundo de la piscina de 25m. Así lo demostró en los 400m libre, que dominó desde la segunda pared. Ni siquiera la teórica aspirante Sharon Van Rouwendaal le plantó cara. Tampoco Hosszu, que se borró de la prueba ya en las series matinales. Mireia contra la línea de su propio récord del mundo, que no rebajó por falta de competencia. Sí marcó un nuevo tope de los campeonatos (3:55.76), a un escaso segundo del mejor registro universal.
Las plusmarcas mundiales sí cayeron en cinco de las once finales de la jornada. Dos para Hosszu –en 200m espalda y 100m estilos–, que se reivindicó, histérica en su celebración, necesaria para la designada mejor nadadora del año para la FINA, un premio cuanto menos discutido.
Por su parte, las otras dos españolas en liza cayeron eliminadas a las primeras de cambio. Duane da Rocha dijo adiós en los 200m espalda, su prueba favorita, con un discreto registro (2:05.94) y Jessica Vall se despidió en los 100m braza a pesar de batir su mejor tiempo personal (1:06.22). n

Comentarios