Deportivo-Albacete, una final con mucho morbo

El partido que enfrentó al Deportivo y el Albacete en el Carlos Belmonte en la temporada 2019-20 | aec

El Deportivo y el Albacete se jugarán el sábado una plaza en el fútbol profesional en una final cargada de morbo por el reencuentro con Rubén de la Barrera, actual entrenador del conjunto manchego, equipo que, en 2020, en la controvertida última jornada de Segunda División, evitó el descenso y ‘mandó’ a la categoría de bronce al cuadro coruñés.

En julio de 2020, el Deportivo recibía al Fuenlabrada y el Albacete visitaba al Cádiz, ya ascendido a Primera. De pronto, los planes cambiaron por un brote de Covid en el rival del Deportivo, el Fuenlabrada, que ya se encontraba en A Coruña. El partido de Riazor se aplazó y se incumplió la circular de la Real Federación Española de Fútbol respecto a la disputa, en horario unificado, de la última jornada, un quebrantamiento que sigue levantando ampollas dos años después.

El Albacete emitió aquel día un comunicado en el que mostraba su “disconformidad y desacuerdo” con la decisión de disputar la jornada sin el Deportivo-Fuenlabrada, pero jugó en Cádiz porque, según apuntó entonces, no quería verse envuelto “en una posible sanción deportiva por incomparecencia” de sus jugadores.

“Consideramos que la decisión de jugar afecta considerablemente a la integridad de la competición”, publicó en aquel momento el cuadro manchego.

El Albacete se impuso en Cádiz gracias a un penalti por mano del conjunto andaluz en la recta final del partido y, unido al triunfo del Lugo ante el Mirandés, el Deportivo quedó descendido sin haber jugado su partido (posteriormente ganaría al Fuenlabrada).

Una semana después, el 26 de julio, se sumaba al dictado de la patronal. Era uno de los clubes que “como integrante de LaLiga” quería “reconocer la deportividad y responsabilidad mostrada por el Fuenlabrada”.

“Gestos así representan el verdadero espíritu de nuestra competición. GRACIAS y todo nuestro apoyo en estos duros momentos”, aseguraba en sus redes sociales a raíz de una nota previa de LaLiga en la que aseguraba que el Fuenlabrada, que se jugaba estar en el playoff, estaba dispuesto a acatar que el partido con el Depor se suspendiera de manera definitiva por causa excepcional. Posteriormente, el propio equipo madrileño negaba que tuviera intención de renunciar...



Los técnicos


La temporada pasada, en enero, el Deportivo incorporó al técnico coruñés (y deportivista) Rubén de la Barrera para intentar enderezar el rumbo en la categoría de bronce y lograr el ascenso, pero tardó en dar con la tecla.

El equipo coruñés acabó a un punto de los tres equipos que pasaban el primer corte para seguir optando a subir de categoría en la segunda fase del campeonato y al final solo pudo confirmar la continuidad en Primera RFEF, que durante algún momento del curso estuvo en el aire.

Al finalizar el campeonato, las dos partes buscaron un acuerdo para ampliar el vínculo contractual, pero el técnico mantuvo conversaciones con la UD Las Palmas y el Deportivo le descartó.

De la Barrera aseguró que no hubo ni oferta de los canarios ni, en consecuencia, contraoferta suya; nada cambió, el club ya había tomado la decisión de sustituirle.

Tampoco continuó el director deportivo, Richard Barral, ni el secretario técnico, Alfonso Serrano, que se incorporó al Albacete y contrató al preparador coruñés.

De la Barrera mantuvo en su cuerpo técnico al preparador físico Julio Hernando, que también había formado parte del staff del Deportivo en dos etapas.

El sábado se jugará un partido que el entrenador del Albacete intentaba evitar por todos los medios desde que llegó al cuadro manchego, pero el destino ha llevado a un reencuentro lleno de morbo y, además, en Riazor, donde la temporada pasada se sentaba en el banquillo local. 

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