miércoles 12/8/20

Blanco y en botella

 La oferta del Sevilla por Juan Domínguez no es nueva, era un secreto a voces. Ya desde hace meses se viene hablando en la capital andaluza de las enormes posibilidades de que el futbolista vista de blanco a partir de junio de 2015.

El jugador, en un entrenamiento en Abegondo, quiere quedarse en el Depor	ac
El jugador, en un entrenamiento en Abegondo, quiere quedarse en el Depor ac

La oferta del Sevilla por Juan Domínguez no es nueva, era un secreto a voces. Ya desde hace meses se viene hablando en la capital andaluza de las enormes posibilidades de que el futbolista vista de blanco a partir de junio de 2015.
En la jornada de ayer los medios que cubren la actualidad diaria del club de Nervión se hicieron eco de la información aportada por este diario. La entidad sevillista quiere que el jugador firme en enero un contrato que multiplicaría por cinco lo que cobra en el Depor.
El presidente del club, Pepe Castro, dijo desconocer cualquier oferta por el medio. Lo mismo (por poner un ejemplo) que comentó Ángel Torres –Getafe– a estas alturas cuando se le preguntaba por Juan Rodríguez, que actualmente viste los colores azulones.
Sin embargo el representante del mediocampista eumés -Amadeo Rengel- comentó que no podía “decir que esto no pasaría” y que Juan Domínguez puede acabar vistiendo de sevillista. Estas declaraciones fueron hechas a Radio Marca y al diario “ABC” en sus delegaciones de Sevilla.

el depor espera
El Deportivo hará una oferta al jugador cuando considere oportuno pero las cifras están sobre la mesa. El club quiere que Juan Domínguez continúe, pero no pude llegar a los números que se manejan en la capital hispalense. Podría competir en cuanto a la duración de contrato, pero no en lo económico.
Aún así desde la Plaza de Pontevedra siempre se dice que ‘se hará un esfuerzo’ si bien las relaciones entre el agente del jugador y la dirección deportiva no parecen las mejores, fundamentalmente porque casi no existe contacto.
Y en todo este embrollo está Juan Domínguez. Él quiere seguir. Es evidente por lo que comenta, ya no en los medios de comunicación, sino en sus círculos más íntimos. Pero Juan es futbolista, entiende que la carrera dura poco, la oferta es muy importante y, además, no sabe lo que podría ocurrir, deportivamente, en el futuro del Depor.
Hay que recordar que el cuadro herculino pelea por no descender y los sevilllistas intentarán colarse, nada menos, en la Liga de Campeones.
Un viejo proverbio de los indios americanos dice que para hablar de alguien hay que ponerse al menos 10.000 leguas en sus mocasines. Puestos en el pellejo de Juan Domínguez a buen seguro que tomar la decisión de marcharse le costará mucho. Muchísimo.

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