martes 22/9/20

El volumen de tráficos en el Puerto coruñés se incrementó un 23% en enero en relación al año pasado

La Autoridad Portuaria no supera la resaca de éxito que está viviendo en los últimos meses gracias al continuo incremento de los tráficos en los distintos sectores que operan en sus muelles

Un buque en plena descarga en las instalaciones del Puerto Exterior
Un buque en plena descarga en las instalaciones del Puerto Exterior

La Autoridad Portuaria no supera la resaca de éxito que está viviendo en los últimos meses gracias al continuo incremento de los tráficos en los distintos sectores que operan en sus muelles. Si hace poco se felicitaban por las cifras récord alcanzadas durante 2017, ayer hicieron público que los registros del volumen de mercancías movidas en enero supusieron el segundo mejor inicio de un ejercicio en la historia de la infraestructura. En total el crecimiento fue de un 23%. 
Los graneles sólidos han sido claves para el arranque del nuevo ejercicio en el Puerto, dado que en gran medida han sido los artífices de que la cantidad de tráfico de mercancías se disparase un 23% con respecto a los números que se habían contabilizado en el mismo mes del año pasado. En total se superó el 1,58 millones de toneladas, de los que los productos como el carbón y el coque, así como los graneles agroalimentarios –con los que operan las tres principales estibadoras que trabajan en el complejo portuario coruñés– sumaron algo más de 520.000 toneladas frente a las 323.128 del año pasado. Las subidas principales fueron precisamente las de carbón y maíz, entre otras. Como viene siendo habitual las empresas trabajaron sin necesidad de instalación especial, salvo en el caso de algo más de 10.000 toneladas. 
La mercancía general, en gran parte vinculada a la construcción como prueban las cargas y descargas de alambrón, hierros y tableros,  se mantuvo en unos datos bastante similares a los del mes de enero de 2017, algo que también se detectó en el caso de los graneles líquidos. 

Los líquidos, básicos 
Aunque estos últimos sí crecieron, tan solo lo hicieron un 42% mientras los sólidos rozaron un 61% de subida. En total se operó con cerca de 960.000 toneladas, cuando un año antes se había quedado algo menos de 100.000 por debajo. 
Eso implicó que al margen de mayores o menores fluctuaciones puntuales, los líquidos siguen siendo fundamentales para las instalaciones portuarias, sobre todo por la presencia de la refinería de Repsol, que mantiene su objetivo de protagonizar un traslado parcial de tareas al Puerto Exterior en este 2018. 
Según la Autoridad Portuaria, los productos refinados como la nafta o el gasoil mejoraron sus ratios un 11%, mientras que los volúmenes del petróleo crudo se reducían un poco. 
En lo que respecta a la evolución de la dársena exterior de punta Langosteira su impacto sobre el aumento general sigue siendo importante. “Un indicador es que los graneles sólidos, que fueron los que presentaron mayor subida tanto el pasado mes como a lo largo de todo el ejercicio anterior, son los que mayor presencia tienen en punta Langosteira, por donde se mueve ya más del 40% de las mercancías de este sector”, explicaron fuentes de la institución portuaria. 
En enero se superaron, otra vez, las 200.000 toneladas. En concreto, se contabilizaron 214.000. Por ello, desde el Puerto aseguran que el movimiento fue muy notable y se mantuvo estable “gracias a que las operaciones se pudieron desarrollar con normalidad, pese a las condiciones meteorológicas adversas”. 
Prueba de las potencialidades de esa infraestructura es que ni siquiera este miércoles, cuando se acumuló algo de nieve, hubo que interrumpir la actividad. Uno de los nuevos tráficos que se ha captado es la roca bauxita. l

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