jueves 02.04.2020

Vecinos del Orzán redactan un informe sobre los locales de ocio nocturno

Piensan presentarlo al Ayuntamiento e incluirá pruebas grabadas y fotográficas, así como testimonios
La calle Vista es una de las zonas donde más jóvenes se concentran para beber durante los fines de semana
La calle Vista es una de las zonas donde más jóvenes se concentran para beber durante los fines de semana

La asociación de vecinos de Ensenada del Orzán prepara estos días un dossier que piensa entregar en el Ayuntamiento en el que se resumirá las molestias e infracciones que cometen los locales de ocio nocturno: “Estamos recopilando la información que se pueda poner encima de la mesa en el momento adecuado para dejar en evidencia los problemas que está padeciendo”, afirman desde la entidad. En cada caso se incluirían pruebas, ya sean fotográficas, videos o de testigos confiables.

A pesar de la fuerte presión policial de las últimas semanas, con constantes redadas en los locales que se consideran problemáticos, los vecinos consideran que el Ayuntamiento puede ir más allá a la hora de garantizar su derecho al descanso. “Con pelos y señales diremos lo que creemos que está pasando y luego escucharemos al Ayuntamiento que soluciones nos da”, advierten.

Para confeccionarlo, la asociación cuenta con un pequeño grupo de vecinos a los que considera fiables, cada uno en su zona o calle para recopilar los problemas que tienen lugar allí. “Cuando lo tengamos, el primero al que se lo presentaremos será al Ayuntamiento”, aseguran.

Llamadas al 092

Por otro lado, los residentes de la zona también llaman constantemente al teléfono del 092 para denunciar cualquier incidente que ocurra en sus calles. En algún momento dado, llegan a bloquear la centralita, como ocurrió durante la mañana del sábado, cuando se denunció una pelea con navajas en plena calle, en Cordelería, y que resultó ser una disputa entre un padre y su hijo díscolo.

Los afectados aseguran que los locales incumplen el horario de apertura, permiten a sus clientes salir a la calle con copas en la mano y, en el caso de los afterhours, también cuentan con música ambiental a pesar de funcionar con licencia de cafetería, que no lo permite.

Muchas veces las molestias que soportan los vecinos no son consecuencia de una mala praxis de los hosteleros, sino del público que a veces ni siquiera son clientes, sino que traen su propio alcohol para beber en la calle, atraídos por el ambiente.

No solo se trata de alcohol. La droga se consume habitualmente sobre todo en los afterhours, donde se juntan los hosteleros de los pubs que acaben de cerrar sus locales y con los juerguistas más noctámbulos, que espantan el sueño a base de estimulantes. “Cada vez que la Policía Local entra en uno de estos sitios, sale con polvitos blancos”, señalan desde la asociación de vecinos.

De entre este público intoxicado surgen las peleas que alarman a los residentes cuando las contemplan desde sus ventanas y que la Policía Local trata de mantener a raya con continuas redadas. El reto es, pues, conseguir que la gente deje de beber en la calle, algo que sigue siendo legal, mientras no se trata de menores de edad. l

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