domingo 9/8/20

Los tiempos de la Marea ponen en riesgo la inversión de 2017 en el sector básico del comercio

La Federación Unión Comercial Coruñesa (FUCC) retomó su campaña Comerciopoly este fin de semana con el temor de que el convenio municipal que debe cubrir los gastos no se pague en tiempo

Un cliente juega en el tablero preparado para la campaña de este año | quintana
Un cliente juega en el tablero preparado para la campaña de este año | quintana

La Federación Unión Comercial Coruñesa (FUCC) retomó su campaña Comerciopoly este fin de semana con el temor de que el convenio municipal que debe cubrir los gastos no se pague en tiempo y forma. Los plazos que maneja el Ayuntamiento han demostrado no ser válidos para uno de los sectores fundamentales de la economía coruñesa. A estas alturas la mayor parte de las asociaciones mantienen sus propuestas paradas porque la Marea no ha abonado el dinero conseguido mediante el nuevo formato de subvenciones por concurrencia competitiva. Esta situación pone en riesgo que haya inversiones de calado en 2017 para apoyar a unos empresarios que siguen afectados por el retraimiento del consumo.
Por segundo año consecutivo, el Gobierno local ha apurado tanto los plazos de las ayudas al comercio que puede que el sector no tenga tiempo de organizar casi ninguna actividad de dinamización. La Marea aún adeuda dinero que le correspondía a cada agrupación de las distintas zonas comerciales en 2016, ya sea parcial o totalmente. En este contexto, las entidades optaron por mantenerse paralizadas ante el riesgo de que tampoco llegase el apoyo en 2017.
Unos colectivos que antaño estaban en constante movimiento y tenían propuestas de toda índole para atraer a la gente –incluso en 2016, cuando adelantaron fondos que el Consistorio aún no ha compensado– permanecen a la espera de que desde María Pita den un paso.

Justificar gastos sin dinero
Se han negado a volver a arriesgar un dinero que no tienen para que luego no llegue esa compensación, puesto que ellos no pueden dejar deudas si quieren llegar a cobrar de las arcas municipales. Los convenios, que este año se rubricaron hace unas semanas y para los que se ha pedido el abono del 80% para poder preparar una agenda de actos en los barrios, obligan a justificar el pago de todas las facturas antes de final de año para que el Ayuntamiento abone el dinero. No obstante, al no haber dinero de base, las entidades no pueden actuar si no se les practica un adelanto.
Sin embargo, a estas alturas del año nadie ha cobrado y aunque lo hicieran ahora, el escaso período de tiempo que resta hasta final de 2017 dificulta que las agrupaciones puedan programar, pagar y justificar sus eventos. La FUCC es la única que se ha atrevido a hacer la campaña Comerciopoly en virtud del convenio por concurrencia. Sin embargo, los 125.000 euros a mayores que la Marea pactó con el PSOE no han tenido aprobación hasta este viernes en junta de Gobierno y aunque se paguen enseguida apenas habrá tiempo para invertirlos.

Comentarios