sábado 11.07.2020

Sentenciado a 15 años el indigente que mató a otro en Padre Rubinos

La pena contempla el atenuante de alteración psíquica, aunque rechaza que sus capacidades estuviesen anuladas

El condenado (a la izquierda) durante la celebración del juicio en la Audiencia Provincial | javier alborés
El condenado (a la izquierda) durante la celebración del juicio en la Audiencia Provincial | javier alborés

Finalmente, no serán los 17 años que pedía la Fiscalía al principio del juicio, ni los 13 años que rebajó después: la Audiencia Provincial decretó 15 años y medio para el indigente bilbaíno que apuñaló a otro sevillano en las instalaciones de Padre Rubinos el ocho de enero. En la sentencia se reconoce que el móvil sigue siendo un misterio, porque “sin que conste el motivo”, el sospechoso apuñaló por sorpresa a la víctima en el pecho con un arma blanca que portaba en la cazadora. 

Los magistrados tuvieron en cuenta la atenuante simple de alteración psíquica, pero rechazaron, tal y como demandaba la defensa, que el acusado tuviese totalmente anuladas las capacidades cuando cometió los hechos. “Se acredita el trastorno de personalidad y un consumo crónico de bebidas alcohólicas y otras sustancias de abuso, pero el informe forense únicamente estima una afectación de las capacidades intelectivas y volitivas leve”, indican en la sentencia.

El texto señala que, después de mantener una conversación con el fallecido, se dio la vuelta e hizo amago de irse, haciéndole creer que abandonaba el lugar, pero giró sobre sí mismo repentinamente, sacó el arma de entre sus ropas y se la clavó. El tribunal, destaca que la víctima “no esperaba el ataque y no tuvo oportunidad de defenderse”.

Testimonios de expertos 
Para llegar a esta conclusión resultó vital el testimonio de los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga). Según ellos, el encausado no presenta un cuadro de esquizofrenia y no se hallaba bajo los efectos de un brote cuando acuchilló al indigente aunque sí sufre un trastorno mixto de personalidad. Los expertos se apoyaron en que, en el momento de los hechos, J.L.M.C., no parecía desorientado ni errático, sino que exhibía un comportamiento perfectamente racional durante al agresión que captaron las cámaras del recinto.

Los expertos creen que exageraba sus síntomas para buscar beneficios sociales y penales. Por otro lado, está su alcoholismo. Aseguró durante el juicio que había bebido mucha cerveza y fumado marihuana, pero eso no se aprecia en las imágenes, ni tampoco lo percibió la asistente social. Pero como estuvo huido ocho horas, no se le pudo practicar un examen toxicológico adecuado.

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