jueves 02.04.2020

Seguridad vial y movilidad en A Coruña: una preocupación cada vez más urgente

Vecinos de Os Castros y Eirís demandan el mantenimiento de los barrios, cuyo estado pone en peligro a los viandantes 
Paso de peatones en Os Castros | quintana
Paso de peatones en Os Castros | quintana

La seguridad vial es un tema que preocupa a todos los ciudadanos, que en diferentes momentos de su vida se pueden ver afectados por un cruce con mala visibilidad, un paso de peatones borrado o resbaladizo o una carretera sin medidas para que los coches se vean obligados a reducir la velocidad a la que circulan. En A Coruña existen más de 3.000 pasos de peatones. Son numerosas las quejas de asociaciones vecinales sobre el mal cuidado y desgaste de muchos de ellos y las consecuencias nefastas que su estado pueden desencadenar para el peatón.

Es el caso de la Asociación Veciñal de Eirís Uxío Carré. En los últimos meses han denunciado la falta se seguridad vial que sufren en la zona. “El asfalto está en mal estado. Demandamos una mejora de la situación del barrio para evitar accidentes y reducir el peligro para los residentes”, reconocen los vecinos. Dentro del mapa de puntos más peligrosos, destacan el Alto de Eirís, avenida de Montserrat y Pedralonga. En todos ellos consideran que tendrían que realizarse obras para ponerle fin a estos problemas. 

El exceso de velocidad es el principal obstáculo para la tranquilidad de la zona. Algo que podría evitarse con medidas más severas en cuanto a la seguridad al volante. “Los saltos  –badenes–que había antes en los pasos de peatones desaparecieron y no se repusieron”, indican. En los últimos años, a la altura de lo que antes era A Calexa, “llevamos varias muertes”, sostienen desde la Asociación.

En Os Castros también exigen una remodelación. Así lo creen desde la Asociación de Vecinos Oza-A Gaiteira-Os Castros. “Hay zonas, como la rotonda de la avenida del Ejército, donde los coches que bajan no ven a los peatones y ya ha habido amagos de accidentes”, destacan.

Esta falta de visibilidad, que pone en riesgo el bienestar de los peatones, se podría solucionar con medidas como “la implantación de semáforos y bandas rugosas que provocasen una reducción de la velocidad”, consideran los residentes del barrio. Ocurre lo mismo en las calles de la Merced y Posse, donde los vehículos “no respetan los límites y van muy rápido”, dice la asociación vecinal. Estos problemas comunes en ambos distritos de A Coruña no son únicos. A Falperra, por ejemplo, es otro de los barrios que cuenta con un deterioro avanzado del asfalto.

El Ayuntamiento es consciente de estas cuestiones y, para ponerle solución, el presupuesto de este año incluye una partida para mejorar la seguridad en los pasos  de peatones, tal y como indican fuentes del Gobierno local. No solo eso, en el grupo de trabajo de la Mesa por la Movilidad Sostenible se abordará un plan de seguridad vial. Y es que parece que este tema, así como la prioridad del peatón, es uno de los principales objetivos del Consistorio. El plan es poner en marcha diversas acciones, entre las que destaca la importancia de ser una ciudad 30, reconocen desde el Ayuntamiento. Pero, ¿qué supone esto?

1. Convertir A Coruña en la denominada zona 30
El concejal de Movilidad, Juan Díaz Villoslada, anunció a finales del mes pasado que A Coruña se convertirá en una ciudad zona 30. Esto afectará a las vías de un solo sentido, por lo que en las rotondas y avenidas se podrá circular a 50 kilómetros por hora. En las calles peatonales el límite será de 20 e incluso de 10 kilómetros por hora. El Ayuntamiento confía en que la prohibición de circular a más de 30 kilómetros por hora se haga efectiva durante el primer trimestre del presente ejercicio. 

Para el concejal, el propósito es “incrementar la importancia que tienen los peatones en la ciudad”, así como “reducir la siniestralidad, limitar los daños al medio ambiente y dotar a los barrios de espacios humanizados con mayor calidad urbana”, expuso al anunciar la medida. Hay que remontarse hasta quince años atrás para encontrar la primera zona 30 de la ciudad: Adormideras. Tras este barrio periférico, el Ayuntamiento decidió poner los ojos en los 15.000 habitantes de Los Rosales. De esta forma, este otro distrito fue declarado Zona de Preferencia Peatonal.  

2. Regular los vehículos de movilidad personal
Otro de los planes del Gobierno local es la regulación de los vehículos de movilidad personal (VMP). La reciente moda de los patinetes eléctricos es uno de los retos a los que el concejal de Movilidad le tiene que hacer frente. La DGT publicó el pasado 4 de diciembre una instrucción básica para la circulación por ciudad con este tipo de vehículos. 

En el documento se establecían normativas como que los conductores podrán ser sometidos a un test de drogas y alcohol, no podrán utilizar el teléfono móvil o auriculares mientras conducen y está vetado ir con pasajeros y por aceras y áreas peatonales. A finales del mes de enero, Juan Díaz Villoslada presentó un borrador sobre la regulación de los VMP en la Mesa por la Movilidad Sostenible. En ella se plasmaban las prohibiciones de la DGT y, a mayores, la idea de que no puedan superar los 20 kilómetros por hora por el carril bici. También podrían hacerlo por otras vías, como las declaradas zonas 30, 20 o 10, y las carreteras de un único sentido con una velocidad máxima de 25 kilómetros por hora.

3. La peatonalización, un objetivo sostenible
Pero si hay algo que ha dejado claro el actual Gobierno local desde que llegó al Ayuntamiento es su deseo de hacer de A Coruña una ciudad en la que la peatonalización gane terreno. Así, según fuentes municipales, el objetivo es extender estas zonas y humanizar más la ciudad herculina, algo que también incide de forma directa en calmar el tráfico, la seguridad vial y la salud ambiental.

El presente año dio comienzo con el anuncio de la ronda peatonal que atravesará A Coruña desde la zona de San Diego hasta el parque del Observatorio. En los últimos meses se están realizando obras en Puga y Parga, y ya está en marcha el proceso de peatonalización de la calle de Mariscal Pardo de Cela. Os Mallos es, sin embargo, el barrio más afectado por esta senda peatonal. Afectará, así, a su fisonomía en dos calles, como son Ramón Cabanillas y Oidor Gregorio Tovar. Pero no es la única preferencia al peatón que se ha otorgado desde que Inés Rey se convirtió en alcaldesa de la ciudad. En Navidad, las calles de Alcalde Marchesi, Primavera y Compostela se cerraron al tráfico desde el 21 de diciembre hasta el 6 de enero. Pero, tras el éxito cosechado al llevar a cabo esta medida, el Ayuntamiento encargó los proyectos para la peatonalización definitiva de estas vías, siendo la de la calle de Compostela la más complicada por su gran tráfico de coches diariamente. A esto le ha seguido la petición y el estudio de muchas otras calles que podrían ser solo para el viandante, como en la zona del distrito de A Falperra, concretamente en la vía de Inés de Castro.  

Todos estos avances están haciendo que A Coruña implante poco a poco este modelo peatonal con la esperanza de que mejore la calidad de vida de los habitantes.  Y es que no solo influye el impacto comercial ni de movilidad, la falta de gases contaminantes es otro de los factores clave para la salud ambiental de una ciudad.

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