sábado 5/12/20
Juan José Nieto Roig es miembro fundador de CorBi Foundation

El segundo matemático más citado aprendió aquí a sumar

Es el segundo matemático que más se nombra a nivel internacional, pero lo cierto es que los méritos de Juan José Nieto se ventilan más allá que aquí. El profesor de la Universidad de Santiago y miembro de la Real Academia Galega das Ciencias  .

Nieto Roig (a la derecha) está inmerso en distintas investigaciones
Nieto Roig (a la derecha) está inmerso en distintas investigaciones

Es el segundo matemático que más se nombra a nivel internacional, pero lo cierto es que los méritos de Juan José Nieto se ventilan más allá que aquí. El profesor de la Universidad de Santiago y miembro de la Real Academia Galega das Ciencias vuelve a la ciudad en la que empezó a coquetear con los números como uno de los fundadores de Corbi Foundation, que arranca para darle cobijo a proyectos científicos innovadores.

A lo largo de este año, el integrante calcula que se realizará la primera convocatoria de ayudas y de primeras, el colectivo ha asomado la patita con la conferencia inaugural de nada menos que el premio Nobel Erwin Neher. Además, durante el pasado verano concentró a 20 alumnos “con el objeto de compartir distintas visiones para abordar problemas biomédicos”.

Tampoco descartan instaurar unos premios porque se trata de aupar la investigación que tiene que ver con la neurociencia, el cáncer o la computación desde el mundo matemático con el análisis de grandes datos.

Dentro de la “familia” CorBi, hay una parte importante de científicos pero también de mecenas, cuenta Nieto Roig, que quieren contribuir con sus fondos al avance y mejora de ciertos temas: “Queremos generar nuevas ideas y formas de ver problemas”. En este sentido, el matemático capitanea en Santiago un grupo de investigación “Ecuaciones diferenciales no lineales”, donde 15 abordan la evolución en el tiempo de procesos epidemiológicos como el ébola o el zica. En concreto, acaban de terminar un estudio sobre la primera enfermedad sobre la que pronosticaron mediante un sistema el final del brote y acertaron.

En la actualidad, están con el zika, “lo bueno de las matemáticas es que no hay necesidad de hacer grandes experimentos” para concluir cuestiones que pueden servir a las autoridades a la hora de querer erradicar con “x” vacunas males como los que tratan en la Universidad, a través de cálculos en los que juegan con variables de población y presupuesto.

Comentarios