sábado 31/10/20

Reportaje | El matrimonio perfecto entre el romance y la solidaridad

Cuando alguien se casa, no quiere ver más que caras felices a su alrededor, obviando las inevitables lágrimas de los progenitores a los que la emoción del momento les vence.

 El administrador Óscar Castro muestra las tarjetas | patricia g. fraga
El administrador Óscar Castro muestra las tarjetas | patricia g. fraga

Cuando alguien se casa, no quiere ver más que caras felices a su alrededor, obviando las inevitables lágrimas de los progenitores a los que la emoción del momento les vence. Es un día para disfrutar y celebrar alrededor de una mesa y, desde la Cocina Económica, consideran que, si bien para el convite las sillas están contadas, no hay ninguna razón por la que no puedan disfrutar de una buena comida a la salud de los novios.

De ahí que hayan desarrollado un innovador medio de recabar fondos: las tarjetas solidarias. El administrador de la entidad benéfica, Óscar Castro, explica así la idea: “En vez de gastar el dinero en las tonterías que se regalan como recuerdo a los asistentes, ese dinero puede ser donado a la Cocina Económica. Así se da un toque distinto y solidario a la celebración”.

Así que, en vez de botellitas, tazas, o cualquier otro objeto parecido, que uno promete guardar como oro en paño como memento de una ocasión tan especial y que acaban olvidados, cogiendo polvo en un rincón, los recién casados pueden depositar en cada una de las sillas que van a ocupar sus invitados una tarjeta informándoles de que el dinero destinado a su regalo ha sido invertido en una donación.
“Es una propuesta que nos hicieron unos colaboradores y se nos encendió una lucecita”, explicó Castro. Aunque la Cocina Económica recibe donaciones de muy distintos sectores, nunca habían hecho una incursión en el mundo de las bodas.

Un mínimo de 150 euros
Con esta donación (con un mínimo estipulado de 150 euros), los recién casados colaborarían a sostener la asistencia integral que realiza la Cocina Económica a cientos de personas en la ciudad de A Coruña todo el año.
Los novios podrán elegir uno de los dos modelos distintos personalizados con los nombres y la fecha de la boda. Es una iniciativa pionera, y no descartan ampliarla. “Quién sabe. Podemos hacer bautizos o divorcios, que ahora se empiezan a celebrar”, brome Castro. De momento, han conseguido el matrimonio perfecto entre romance y solidaridad.

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