jueves 19.09.2019

La Policía Local podría perder hasta un 13% de sus efectivos durante 2019

Aunque el Ayuntamiento cubrirá las plazas, el reemplazo no estará disponible hasta el año 2020

El palacio municipal acogió en 2016 un acto de homenaje a  los agentes del 092 con más de 20 años de experiencia | javier alborés
El palacio municipal acogió en 2016 un acto de homenaje a los agentes del 092 con más de 20 años de experiencia | javier alborés

La próxima semana, si se cumplen las promesas realizadas por el Gobierno, el Consejo de Ministros aprobará el real decreto de adelanto de la edad de jubilación de policías locales, que se aplicaría a partir del 2 de enero. En A Coruña, son casi 50 agentes y oficiales los que optan al retiro, un 13% del total (360) y el Ayuntamiento precisa saber cuanto antes cuántos son para poder enviar a la Xunta la oferta pública de empleo que le permita cubrir esas bajas cuanto antes, y debe enviarla a principios de año. 

El número mínimo de jubilaciones es de veinte, pero todas las fuentes consultadas apuntan a que la cifra final se acercará mucho a cuarenta. La Concejalía de Seguridad ciudadana  ha hecho algunos sondajes pero es difícil de determinar, porque pueden acogerse a la jubilación anticipada cuando quieran, y podrán abandonar el Cuerpo municipal progresivamente. 

Además, no todos se hallan en la misma situación, pero Javier Fontenla, del sindicato CSIF, calcula que existen veinte compañeros con más de 60 años que serían “propensos a coger la jubilación”. Otra cuestión muy distinta son los mandos, a la mayoría de los cuales, por razones económicas, no les interesaría la jubilación anticipada. Por eso, el Gobierno local trataría de determinar cuál sería la cifra más exacta de jubilados, para poder hacer una oferta pública de empleo ajustada. La ley permite sacar el 100% de las plazas de la Policía Local, e incluso el 115% (a restar de otros ejercicios) pero es la Xunta quien los convoca.  

Por otro lado, formar nuevos agentes requiere mucho tiempo, porque deben superar unas oposiciones y luego un curso en la Academia Galega de Seguridade, así que las previsiones más optimistas no contemplan que los refuerzos lleguen hasta 2020. En el lado positivo, está previsto que en marzo se integren al Cuerpo municipal tres nuevos agentes. 

Reducción de vigilancia 
La situación se agrava porque existe ya un déficit de agentes de Policía en la ciudad. Tanto de la Nacional como de la Local. De hecho, este cuerpo está soportando desde hace mucho tiempo gran parte del peso en las tareas de Seguridad Ciudadana, sobre todo de noche y los fines de semana, en los puntos de ocio nocturno. Hasta que los nuevos agentes estén disponibles, la única manera de mantener los servicios es pagando horas extra y, precisamente, el Gobierno local mantiene con sus policías un conflicto al respecto, que ha provocado que, desde hace un mes, los agentes se nieguen a hacer horas extra, lo que obliga a reducir la vigilancia en horario nocturno, así como los servicios extraordinarios. . 

Fontenla espera que se llegue a un acuerdo. “Si no lo hacen, la calle se va a quedar vacía, con un déficit de Policía bastante importante”. Por su parte, su compañero de sindicato y presidente de la asociación profesional de la Policía Local, Manuel Aceña, añade que el Ayuntamiento está “poniendo pegas” para abonar esas horas extra. En estos momentos se está negociando pero Aceña reconoce que “avanza con demasiada lentitud” y llevan varios meses debatiéndolo. “No es eso lo que se había dicho, había una serie de cuestiones que se iban a tratar y se están emponzoñando”, lamenta. 

El Ayuntamiento está dispuesto a abonar esas horas extra, pero no acepta las condiciones de los representantes policiales, que exigen una serie de incentivos.  “Lo que hay es unos compromisos por parte de la concejala de Seguridad de que se iban a atender las peticiones del turno de noche”, explica el representante policial. El último tema que se trató fue la valoración de los incentivos para “mantener la voluntariedad” el mayor tiempo posible. Y va demasiado lento, a decir de los policías, que empiezan a impacientarse. “Hay bastante inquietud y bastante malestar en el turno de noche”, admite Aceña. 

Para Fontenla, “estamos abriendo los ojos al Gobierno local diciéndole que no hay servicio en la calle y es necesario cubrirlo con servicios extraordinarios. tendrán que guardarse las espaldas”.

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