El pequeño comercio coruñés revela su preocupación por una etapa de rebajas muy mala

El comercio coruñés no está contento con el consumo detectado en las rebajas de invierno

El pequeño comercio coruñés revela su preocupación por una etapa de rebajas muy mala
Los descuentos de esta última campaña fueron muy dispares | pedro puig
Los descuentos de esta última campaña fueron muy dispares | pedro puig

El comercio coruñés no está contento con el consumo detectado en las rebajas de invierno (que en muchos casos se despidieron aún estos días) y, por consiguiente, con el nivel de consumo de la ciudadanía. Los representantes aseguran que fueron muy malas, debido a la presencia de descuentos a lo largo del año y, sobre todo, a la campaña del “black friday”.
El presidente de la Federación de Comercio de A Coruña, Miguel Agromayor, asegura que la campaña de rebajas que se acaba de despedir ha sido “un desastre”, entre otras cosas por la liberalización de las fechas para impulsar ofertas y promociones. 
Dice que el consumo se resintió mucho en estas fechas y que la tendencia es que vayan cerrando establecimientos y las zonas comerciales queden centralizadas en el Obelisco y Distrito Picasso y la calle Barcelona, entre otras. “En las otras calles tendrán que surgir negocios muy especializados”, destaca, frente al desánimo que ha cundido en el tejido comercial de la ciudad tras unas rebajas descafeinadas.
Por su parte, su homólogo en la Federación Unión Comercial Coruñesa (FUCC), Adolfo López, aludió a las recientes declaraciones de la Confederación Española de Comercio en las que se tildaba a la época de saldos que se acaba de cerrar de una de las “peores de la historia”. Ese mensaje lo trasladó al panorama municipal porque, desde su punto de vista, estos casi dos meses de descuentos no sirvieron para vender más y sacar stock de los almacenes. 
“Fueron un verdadero desastre”, confesó a nivel general por lo que se habla en el sector, aunque los establecimientos de unos barrios consiguieran un poco más de movimiento que los de otros. 
Tanto para Agromayor como para López una gran parte de la culpa la tiene el “black friday” o “viernes negro”. “Es de sentido común, si se vende ese viernes no se va a vender después”, reflexionó el primero, aludiendo a que ya por entonces se redujeron mucho los márgenes de ganancias para los pequeños empresarios. 

Retomar la tradición
Para Agromayor la liberalización de las fechas nunca fue buena para el pequeño comercio, pero López va más allá y asegura que ahora una gran parte del sector quiere regresar a las costumbres de antaño que mantienen vivas algunas grandes firmas, aunque con promociones anticipadas puntuales. 
“La gente ya ha comprado en el viernes negro y después ya no se vende”, indica al tiempo que recalca: “No sabemos dónde está la recuperación de la que hablan y todo el mundo quiere que se vuelva a las rebajas de antes” con unas fechas de inicio y final claras y muy controladas por la legislación estatal. l