lunes 18/1/21

Padre Rubinos abrirá una nueva tienda de ropa usada para vender los productos de su taller textil

La Institución Benéfico-Social Padre Rubinos inaugurará hoy su segunda tienda de ropa usada en la ciudad cuando la primera experiencia todavía no ha cumplido un año.

En el comercio se venderá la amplia línea de delantales de la institución
En el comercio se venderá la amplia línea de delantales de la institución

La Institución Benéfico-Social Padre Rubinos inaugurará hoy su segunda tienda de ropa usada en la ciudad cuando la primera experiencia todavía no ha cumplido un año. El objetivo de este nuevo proyecto comercial es, sobre todo, acercarse más a los potenciales consumidores para dar salida a los productos que se confeccionan en el taller de integración de la entidad.

“Vamos a abrir un segundo punto de venta por el crecimiento de producción textil que estamos teniendo con mandiles, gorros de cocina e, incluso, ropa para los profesores de escuelas infantiles”. Así explica el presidente de Padre Rubinos, Eduardo Aceña, la decisión de dar un paso más en la nueva política de generación de empleo solidario a través de las donaciones de la ciudadanía al ropero.

Si hasta ahora contaban con un comercio en la antigua sede del albergue, en Labañou, junto a la zona de recogida y tratamiento de ropa, a partir de hoy tendrán un segundo punto de venta en el número 28 de Ángel Senra, en el barrio de Os Mallos.

La elección de esta ubicación responde a una necesidad de “ver y pulsar cómo van las ventas propias en una zona con más público”. Y es que los convenios firmados hace meses con la Asociación de Hostelería de A Coruña y la Asociación de Hospedaje de A Coruña (Hospeco) han empezado a fructificar y cada vez más chefs recurren a ellos para comprar las prendas que usarán en la cocina.

Además, tanta es la fama que han tenido los mandiles que se cosen con trozos de ropa reciclada –que en su totalidad no vale para donar a los usuarios del albergue ni para la venta– que todo tipo de ciudadanos los quieren. Al principio se elaboraban delantales sencillos con restos de pantalones vaqueros pero ya se preparan piezas más complejas en un taller profesionalizado con dos personas que estaban en riesgo de exclusión social y una técnica y en el taller formativo de cara a la inclusión sociolaboral de otros beneficiarios.

Repunte en las donaciones
El nuevo espacio también se dará salida a la ropa en mejor estado que se recoge de los contenedores distribuidos por toda la ciudad. Esos beneficios, junto a los resultantes de la ropa que se envía a reciclaje a fábricas especializadas para generar otros hilos o productos, son precisamente los que permiten mantener a flote el proyecto de inclusión en el mercado laboral de un buen número de usuarios del albergue de transeúntes.

Entre confección, selección y recogida de donaciones, Padre Rubinos ya emplea a un pequeño núcleo de personas. El presidente incluso se plantea incorporar a una persona dedicada a los arreglos de ropa en la tienda Reestrenar en la que se han reciclado los muebles de la antigua sede.

Aunque en enero y febrero se notó una pequeña bajada en el volumen de ropa recogida en los contenedores, Aceña asegura que a partir de marzo “y hasta septiembre se nota un crecimiento importante y continuado”.

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