domingo 25/10/20
Elena Galván: Presidenta de la Asociación de Amigos del Museo de Automoción e Historia

“No es solo mostrar coches, hay una serie de fondos documentales interesantes”

Hace escasas semanas la Fundación Jorge Jove consiguió un nuevo baluarte para la creación de su más ambicioso proyecto museístico: la Asociación de Amigos del Museo de Automoción e Historia que preside Elena Galván.

Elena Galván, acompañada del resto de la junta directiva
Elena Galván, acompañada del resto de la junta directiva

Hace escasas semanas la Fundación Jorge Jove consiguió un nuevo baluarte para la creación de su más ambicioso proyecto museístico: la Asociación de Amigos del Museo de Automoción e Historia que preside Elena Galván.

¿Cómo surge la idea de crear la asociación? ¿Fue una forma de luchar contra la plataforma contraria al museo?
Esto no es ninguna plataforma de lucha contra... Nada más lejos de nuestra idea. Somos un grupo de personas que conocíamos el proyecto, nos parecía un proyecto fabuloso y lo que nos gustaría es que se hiciera realidad en nuestra ciudad. De ahí nace. Lo hace con la idea de apoyar al futuro museo con las actividades que se pretenden desarrollar en él. No es simplemente la exposición de los vehículos porque ya el nombre lo dice: es el Museo de Automoción e Historia. Va a estar mezclado lo que es la automoción con los distintos procesos artísticos, culturales y demás. 

¿Los miembros del colectivo ya estaban familiarizados con la colección de la Fundación Jorge Jove?
Sí, ya la conocíamos. Por ejemplo, hace un par de años se habían presentado distintas piezas de esa colección en ExpoCoruña y nosotros habíamos participado con una recreación histórica sobre la Segunda Guerra Mundial.  Por ello que conocíamos parte de los fondos.

Es decir, si se llega a edificar el inmueble ¿podrían aportar ese tipo de iniciativas a su programación?
Perfectamente, esa es la idea. La idea fundamental es participar relacionando lo que es la automoción con las distintas transformaciones que va sufriendo la sociedad a medida que van saliendo esos vehículos.

¿Qué metas previas tienen?
En principio, se basan en la divulgación. En que las personas que no conozcan el proyecto lo puedan conocer y se den cuenta de que es muy ambicioso, merecedor de estar en cualquier gran ciudad a nivel de Nueva York, Londres, París y que podría estar aquí. 

¿El museo sería útil desde el punto de vista turístico?
Traería muchos visitantes indudablemente, porque no es repetir otro museo. Sería original, casi podríamos decir que único en el concepto y en las piezas que tiene y eso, sin duda, va a traer a un montón de gente. De eso estamos seguros. 

¿Por el hecho de contar con varios ejes?
Sí, porque no es simplemente mostrar una serie de coches y camiones sino que hay una serie de fondos documentales interesantísimos que podría servir a distintas personas como ingenieros que estén trabajando en algún tipo de proyecto y tendrían un montón de documentación a su alcance. No es un museo estático, no están esas piezas y nada más. Se pretende que sea un museo que se mueve, que toca todos los palos. 

¿Como cuáles?
La evolución de la automoción tiene como consecuencia que en la sociedad también cambien otras cosas. A veces no lo pensamos pero, por ejemplo, la aparición de los primeros coches implicó un cambio en la forma de vestir. Puede parecer una tontería pero ibas expuesto y tenías que vestirte de una manera determinada con unas gafas para que no se metiese nada en los ojos, los guardapolvos... Incluso hay documentación médica que tiene el museo que decía que el ser humano no podría ir nunca a más de 100 kilómetros por hora porque se moriría. Son cosas muy curiosas. 

¿Creen que son únicas?
Los distintos museos que hay en el territorio nacional tiene piezas muy interesantes pero no tienen ni la cantidad ni la calidad de las que aquí hay. Toda la documentación de Pegaso está allí y cuentan con prototipos, incluso algunos que no se llegaron a fabricar. Los fondos son espectaculares y  el proyecto también contempla la posibilidad de ofrecer talleres a estudiantes de distintas ramas de la automoción, pistas para interactuar con vehículos y educación vial para niños. Es muy completo y sería una pena no tenerlo aquí. Tenemos el contenido, nos faltaría el continente. 

¿Bens es el lugar adecuado? 
Lo que queremos es que se quede en Coruña, pero la ubicación más adecuada e idónea no podemos decirla. El museo necesita muchos metros cuadrados y el lugar donde se ubique tiene que estar bien comunicado.

¿Le parece que el Ayuntamiento está siendo intransigente? 
Cada uno que saque sus conclusiones, pero no podemos perder este referente nacional e internacional.

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