miércoles 16.10.2019

Música, fiesta y mucha libertad fueron las protagonistas de la última jornada del festival Atlantic Pride

La Casa Azul, Las Chillers y La Eterna se encargaron de poner punto final a una semana de actividades

La Casa Azul congregó a cientos de personas en los jardines de Méndez Núñez | javier alborés
La Casa Azul congregó a cientos de personas en los jardines de Méndez Núñez | javier alborés

Con música, fiesta y mucha libertad. Así concluyó la primera edición del festival Atlantic Pride, que llegó a su fin con la oda a la liberación y a la diversidad que fue el concierto de La Casa Azul.

El ambiente festivo ya se hacía notar desde por la mañana, cuando Os do Fondo da Barra tomaron el escenario instalado en los jardines de Méndez Núñez atrayendo, con sus cantos tradicionales, a públicos de todas las edades.

La sesión vermú fue tomando forma y colorido y Os do Fondo da Barra le cedieron el testigo a la tradición más vanguardista, que llegó de la mano de Marcelo Dobode quien, pandereta en mano y acompañado por una guitarra eléctrica, percusión y teclado, concluyó de la mejor manera la sesión vermú del Atlantic Pride.

Aunque la música cesó, las actividades continuaron, ya que la carpa infantil permanecía abierta durante toda la tarde.

Los ritmos volvieron a los jardines a última hora de la tarde. La Eterna ofreció un set list para ir calentando los motores de lo que vendría por la noche.

Las Chillers fueron las encargadas de poner patas arriba los jardines a base de versiones de clásicos musicales de todos los gustos y colores. Desde Raphael hasta Gala, haciendo una parada por el medio para versionar a Camela, para delirio de los allí presentes.

La locura y el desenfreno cesaron por un momento para ceder el espacio a la emoción con la lectura del manifiesto del Atlantic Pride, de la mano de la activista Lgtbi Susana.

Tras el manifiesto llegó el momento de viajar al futuro de Guille Milkyway y La Casa Azul. Venían con ganas de actuar en la ciudad y en el festival y lo demostraron.

Su canto a la liberación y a la diversidad entró en comunión con el público rápidamente y volvieron a desatar la locura de los asistentes al entonar su tema más conocido por todos, “La Revolución Sexual”.

La celebración continuó tras la actuación de La Casa Azul. Los encargados de poner la música de fin de fiesta fueron Dj Flashback, el alias de Iván Cervo, uno de los organizadores del festival; y Dj Licho, otro habitual de las cabinas coruñesas.

Actividades para todos 
A lo largo de la jornada, igual que sucedió durante toda la semana, hubo actividades para todos los públicos más allá de la música, como la literatura.

La librería Berbiriana acogió por la mañana la presentación, por parte de Bárbara Vilariño, de los libros “Ningunha tortilla é mala” y “DX”, de la escritora Eli Ríos. Durante la presentación, Vilariño y Ríos charlaron sobre la igualdad y la visibilidad del colectivo lésbico.

También hubo presencia del audiovisual y los videojuegos. La fundación Luis Seoane acogió la conferencia “Animando la diversidad. Realidades Lgtbi en la historia de la animación y videojuegos”, impartida por Iker Freire y Mar Vieites.

Los organizadores del festival mostraban, desde los días previos al evento, su ilusión de poder repetir la cita el próximo año, previo descanso de esta edición.

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