Domingo 16.06.2019

Miles de personas toman la calle para exigir la igualdad real de las mujeres

Las participantes en la manifestación gritaron contra el machismo en todas las áreas de la vida

La plaza de Tabacos se quedó pequeña para albergar a todo el gentío que acudió a apoyar el manifiesto y que llenó las calles del centro en un recorrido poco habitual | javier alborés
La plaza de Tabacos se quedó pequeña para albergar a todo el gentío que acudió a apoyar el manifiesto y que llenó las calles del centro en un recorrido poco habitual | javier alborés

La “¡revolta feminista!, por todas as mulleres, por todos os dereitos” volvió a ser un éxito, después de que la defensa de la causa ya se plasmase en las calles de manera masiva el año pasado. Este 8 de marzo miles de ciudadanos –la concejala de Seguridad Ciudadana, Rocío Fraga, cuantificó la participación en “entre 38.000 e 40.000” personas–, en su mayoría mujeres, caminaron juntos desde el Obelisco hasta la calle de las Cigarreras para defender el papel social de las féminas así como que sus derechos sean iguales que los de los hombres.

En un recorrido en el que la cabecera de la manifestación y el final de la misma no se veían entre sí –y con muchos aparcamientos subterráneos con colas en sus puertas, entre ellos de gente que quería participar de la reivindicación–, agentes de la Policía Nacional y Local escoltaron a un amplio espectro de la sociedad femenina coruñesa que clamó “contra a barbarie patriarcal e o capitalismo”; que advirtió, ya en un edredón en Alfonso Molina que “o 8M cólgoo todo” y que consideró que “é terrorismo, o machismo”. 


Acompañadas de algunos representantes de la clase política local, que se confundieron entre la muchedumbre, quisieron dejar claro al pasar por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia que “basta xa de manada xudicial”, en clara alusión a algunas sentencias polémicas, y que estaban en la calle “polas que están, polas que non e polas que perigan”. Todos los eslóganes se acompañaron del sonido de las baquetas y los instrumentos improvisados que llevaban las mujeres que encabezaban la marcha y que no dejaban indiferentes a los viandantes, que al menos por unos minutos se sumaban a la marea violeta por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. 

Una vez en el entorno de Tabacos, la acumulación de gente era tan grande que la lectura del manifiesto quedó de alguna manera silenciada por ese éxito incontestable de la convocatoria. Hubo demandas de futuro, y de presente, pero esas no fueron las únicas de la jornada ya que el movimiento feminista, cada vez más masivo, comenzó a tomar posiciones bien temprano. Un piquete bastante numeroso pasó por el mercado de la plaza de Lugo seguido por efectivos de la Policía Nacional. 


El grupo también hizo que algunas tiendas del entorno tuvieran que bajar sus persianas durante algunos minutos, algo a lo que se cedió para evitar problemas. Precisamente en el mercado, muchas de las placeras –y algunos placeros– portaron camisetas diseñadas con un dibujo de una pescadera y el eslogan “Nin unha menos. 8 M”.

Otros colectivos y empresas como Cespa, pidiendo “Igualdade de dereitos e oportunidades”, y Ferrovial Servicios, con la campaña “[email protected] pola igualdade”, se sumaron a las reivindicaciones. En la misma línea se pronunciaron partidos políticos y sindicatos. El PSOE provincial celebró las movilizaciones que defienden “os avances en igualdade, fronte ao retroceso que plantexa a dereita”. 

“Construíronse ao longo de moitos anos e os dereitos adquiridos corren o risco de perderse, pois a dereita non cre neles”, incidieron desde la formación. Por su parte, el delegado de la Xunta, Ovidio Rodeiro, participó en una concentración delante de los Nuevos Ministerios, en la que la secretaria territorial, Patricia Rodríguez, leyó un manifiesto para defender la igualdad “real e efectiva entre mulleres e homes”.  “Un dos grandes retos para os vindeiros anos é a conciliación”, afirmó.

Mensajes claros
Por su parte, la CGT convocó una huelga feminista de 24 horas que tuvo un seguimiento –según informaron– del 80% en la empresa Extel y un 40% en Atento, ambas firmas con sede en la ciudad. 


No obstante, el acto más importante de la mañana fue la manifestación promovida por la CIG porque “estamos fartas da desigualdade e das agresións”, que logró movilizar a 1.100 personas, la mayoría de ellas mujeres y algunas muy jóvenes. Aunque no todos los asistentes vestían igual, el morado fue el color predominante con camisetas del 8M o algunas que reflejaban la cara de la escritora Rosalía de Castro.


Entre el gentío se pudieron leer mensajes más directos o más reflexivos como “Somos as netas das meighas que non poidéchedes queimar”, “La forma en la que visto no cambia el respeto que merezco”, “Quisieron enterrarnos, no sabíamos que éramos semillas” o “Si nosotras paramos se para el mundo”. De este modo exigieron el derecho a la igualdad de oportunidades laborales y en la esfera social y el derecho a vivir sin violencia de género.

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