lunes 25.05.2020

Las madres de una nueva era: Generación Covid en A Coruña

A los miedos que acompañan a las embarazadas antes de dar a luz se suma, en estos momentos, la pandemia global del coronavirus. Mujeres coruñesas a punto de parir y otras que se acaban de estrenar como madres narran el día a día de su confinamiento
Paula Barreiro con su hija Daniella y María Sánchez, en un paseo antes del estado de alarma
Paula Barreiro con su hija Daniella y María Sánchez, en un paseo antes del estado de alarma

Mientras el mundo lucha contra el coronavirus, la vida sigue abriéndose paso. Mujeres a punto de dar a luz o que se han estrenado como madres antes del Estado de Alarma narran su día a día en tiempos de confinamiento.

Irene Agra, vecina de Matogrande, cuenta los días para ver la cara de su hijo. La fecha estimada de parto es el próximo jueves y tiene todo preparado para salir hacia el hospital en cualquier momento. “Llevo sin salir de casa desde el inicio del confinamiento, solo salí a citas médicas. El encierro me está afectando en la circulación de las piernas, porque antes iba a andar todos los días y a pilates dos días a la semana”, apunta Agra.

Asegura que la crisis del Covid no le ha supuesto la cancelación de consultas o pruebas de obstetricia en la recta final de su embarazo –aunque sí ha tenido que afrontarlas sin acompañante– y reconoce que a los miedos habituales antes del parto se han sumado otros. “Saber si puede estar tu pareja contigo en esos momentos, si tu equipo médico habitual te va a poder atender ese día, si el bebé se puede infectar, o nosotros... todo eso me preocupa, además de la pena que me da no contar con la familia y seres queridos en un momento así”, dice.

María Sánchez, vecina de Peiraio (Cambre), alumbrará a una niña en los primeros días de mayo y, aunque al principio era optimista, ahora ya se prepara para vivir su parto todavía en estado de alarma. “Intento llevar el encierro lo mejor posible para no transmitirle nervios a la peque. Trato de estar entretenida y relajada con yoga, pilates, manualidades o lectura”, apunta.

La pandemia sí ha modificado el calendario médico de la cambresa. Además de suspenderle las clases preparto, sus citas presenciales han pasado a ser telefónicas para exponerse lo menos posible al virus, aunque sí le han realizado los análisis, ecografía y pruebas del tercer trimestre. “Ya ha habido embarazadas que dieron positivo y no se lo pasaron a sus hijos, en ese sentido estoy bastante tranquila, pero me preocupa tener que estar sola en el parto o que cojamos el virus y no poder disfrutar de las primeras semanas”, comenta Sánchez, quien añade que también siente pena “al pensar que quizá por un tiempo considerable no puedan conocer a la niña amigos y familia”.

Belén López Viñas, jefa del servicio de Ginecología del Chuac, indica que están intentando minimizar la presencia de las embarazas en hospitales y centros de salud en estas semanas. “En cuanto se puso de manifiesto que esto era una epidemia y nos iba a afectar a todos se hizo un protocolo para adelantarnos a la situación. Se entregó un documento con información para las embarazadas, resolviendo las dudas que pudieran surgirles, y se reorganizaron las citas imprescindibles, como las ecografías, para que vengan de manera escalonada y no coincidan muchas en las salas de espera”, dice la doctora.

Antes de la vorágine

Cuando el Covid era algo que no llenaba las conversaciones y telediarios día tras día, Paula Barreiro trajo al mundo en el Materno a Daniella, que ya tiene siete semanas y ameniza el confinamiento de sus padres. “No tenemos tiempo a aburrirnos pero sí nos agobiamos cuando llora y no podemos sacarla a pasear o al pensar que no tiene vacunas hasta los dos meses. Los abuelos son los que peor llevan no verla”, señala Paula, que además es autónoma y ha tenido que hacer un ERTE en su salón de belleza.

Yéssica Sánchez tuvo a su hija en el Belén el 3 de marzo, diez días antes de que “estallara” la crisis. Los abuelos, tíos y prima de la pequeña pudieron conocerla, no así el resto de la familia y amigos. Están deseando, dice Sánchez, “hacer la presentación oficial”.

Para todas las futuras madres, Paula Barreiro envía un mensaje de esperanza y apoyo: “Sé que tendrán miedo, pero que este virus no les arruine el momento más feliz de sus vidas”.

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