Marga Rosende | “El camino me llegó en el momento preciso”

Marga Rosende acaba de publicar el libro “El color del cristal con que me miras”, de Espacio Cultura Editores, el segundo de un ránking donde mezcla novela y relato corto, aliñado todo en un camino, el Primitivo, que a la coruñesa le cambió la vida y la forma en que observa las cosas.

Marga Rosende | “El camino me llegó en el momento preciso”
La autora localiza el libro en el Camino Primitivo al que sintió que le debía algo | quintana
La autora localiza el libro en el Camino Primitivo al que sintió que le debía algo | quintana

Marga Rosende acaba de publicar el libro “El color del cristal con que me miras”, de Espacio Cultura Editores, el segundo de un ránking donde mezcla novela y relato corto, aliñado todo en un camino, el Primitivo, que a la coruñesa le cambió la vida y la forma en que observa las cosas.
Siguiendo las trece etapas que le llevaron también a ella a Santiago, Marga hace protagonista a Sebastián que inicia la ruta que entra en Galicia por A Fonsagrada y aunque “este libro no va del Camino de Santiago”, ella lo eligió como telón de fondo para poner a rodar reflexiones del personaje: “Es una escusa para contar otras cosas. Narro unas líneas de la primera etapa, pero después en el centro está el relato corto, donde Sebastián recuerda algo que le viene a su memoria”.
Ella le va dando forma de manera desordenada a las historias, sin criterio cronológico, y el lector pasa de la relación padres-hijos al amor y al desamor. Ahonda en las falsas apariencias y en las redes sociales, y lee “cómo se enfrenta en su día a día”.
Así es como el protagonista está de forma directa o indirecta para contar lo vivido. En la parte novelada, “tiene un alter ego, un caballero de Santiago que le acompaña por su paso y que se encuentra en Oviedo”.
Ambientado en la época actual, Rosende aclara que Sebastián y ella no se parecen en nada: “Solo en la parte del camino porque soy peregrina de vocación, ya hice seis caminos y es distinto a cualquier cosa”, indica.
La autora señala que trata de alejar a los personajes, los pinta hombres. Por otra parte, localiza la historia en el Camino Primitivo porque pensó que le debía algo y a pesar de que se muestra escéptica ante los que dicen que “entras en éxtasis cuando lo haces” sí que al llegar a Compostela, cree que “tienes una sensación de paz que a mí aún no se me fue”. “A mí el camino me dijo mucho, aprendí a sufrir, a tener paciencia y observar las cosas de otra manera”.

Amistades
Marga Rosende afirma que esta experiencia le enseñó a escuchar a gente desconocida que hoy tiene en el facebook. No les perdió la pista y, en definitiva, “el camino me llegó en el momento preciso y pienso que las cosas pasan por algo”. Mientras lo hacía cambió de trabajo y recibió un premio por uno de sus relatos cortos.
No iba bien físicamente, por eso el sufrimiento con el que convivió y la sensación de encontrarse a si misma entre albergue y albergue.
Hoy, la ruta es el fondo de cuestiones vitales que pone a desfilar en un tomo donde la licenciada en Derecho va en trayectoria ascendente tras “Las huellas de la memoria”, que presentó en 2014. l