domingo 27/9/20

Os Mallos lidera la caída de población en los barrios al perder 1.500 vecinos

La fuga de desempleados buscando una oportunidad en el mercado laboral, la marcha de los jóvenes al área metropolitana por la falta de construcción de vivienda en A Coruña o por los precios

El entorno de Os Mallos es una zona muy envejecida para la que ya se han ideado algunos proyectos que no obtuvieron apoyo municipal | javier alborés
El entorno de Os Mallos es una zona muy envejecida para la que ya se han ideado algunos proyectos que no obtuvieron apoyo municipal | javier alborés

La fuga de desempleados buscando una oportunidad en el mercado laboral, la marcha de los jóvenes al área metropolitana por la falta de construcción de vivienda en A Coruña o por los precios y el envejecimiento de la población llevan reduciendo el padrón municipal varios años (aunque en 2017 mejoró un poco). No obstante, un reciente estudio publicado por el Instituto Galego de Estatística (IGE) revela cuáles son aquellas zonas que están más afectadas por las nuevas dinámicas demográficas. En este contexto, el distrito cuatro –que engloba a Os Mallos, parte de la avenida de Arteixo, Joaquín Planells y Vioño– fue el que más vecinos perdió en los últimos seis años.
Los entornos residenciales con una densidad de población más alta de la ciudad no están viviendo su mejor momento. El paso de estos últimos años ha mermado notablemente su población. Según los datos recopilados por los expertos del IGE desde 2012 hasta 2017, en ese lapso de tiempo Os Mallos (y el resto del distrito cuatro) perdió 1.417 residentes. Consciente de esta evolución negativa, la Asociación de Comerciantes Distrito Mallos intentó dar vida en su día a un distrito universitario que permitiera a los estudiantes vivir en una zona próxima a las facultades al tiempo que devolvían vida al entorno.
La idea no llegó a cuajar a pesar de que se conversó con la Universidad. El Ayuntamiento no apoyó la iniciativa de los empresarios pese a que había muchas cuestiones claras y, en consecuencia, el barrio sigue despidiendo a una población bastante envejecida.

Difícil accesibilidad
Muchos de los pisos ubicados en esta zona de A Coruña están vacíos, sobre todo aquellos que se quedaron sin ascensor y facilidades para la accesibilidad y aunque el pequeño comercio todavía resiste, en general gustaría que llegasen nuevos inquilinos.
Curiosamente el entorno con más población en menor espacio del municipio, y dicen que incluso de Galicia, también ha vivido muchas despedidas. Ese distrito seis, en el que están la calle Barcelona, la Gramela y el Agra del Orzán que aglomeraba varias decenas de nacionalidades, se quedó sin 1.201 personas en solo seis años. Con el paro, se afirmó, muchos coruñeses decidieron volver a sus países de origen.
En tercer lugar en este ranking negativo está el distrito 7 o lo que es lo mismo, la avenida de Oza, O Castrillón, A Gaiteira y O Birloque. Aunque de 2016 a 2017 solo hubo que decir adiós –por unos u otros motivos– a 177 ciudadanos, desde 2012 la cifra alcanza ya los 1.187, algo que preocupa.

Beneficio para otros
Si bien es cierto que esos datos se pueden explicar en parte por la reducción del padrón municipal –de los 246.146 ciudadanos de 2012 a los 244.099 de 2017–, también hubo altas de residentes en otros distritos de la ciudad. Mientras el Ensanche o Los Rosales registraban bastantes bajas, se ponía de moda, por ejemplo, trasladarse a vivir a la Ciudad Vieja (y al resto del distrito uno). Poco importa que haya pocas plazas para estacionar, que esté pendiente una peatonalización o que falte iluminación y un arreglo del firme si el lugar conquista.
El distrito que mejor parado salió de este nuevo reparto de los vecinos fue el 9, correspondiente a A Zapateira, Elviña y Novo Mesoiro. Parte de la culpa la tiene el que en este último barrio hay familias jóvenes en las que todavía se contabilizan muchos nacimientos. Así, en pocos ejercicios, el entorno aumentó en 1.309 coruñeses sus cifras.

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