martes 26/1/21

El mal tiempo encadena alertas y obliga a cerrar las playas de la ciudad durante tres días

Precipitaciones abundantes y fuerte oleaje serán la tónica habitual durante lo que queda de semana

La explanada de las Esclavas se cerró al tráfico | quintana
La explanada de las Esclavas se cerró al tráfico | quintana

Durante la semana pasada ya fue necesario cerrar los arenales de la ciudad en dos jornadas, el mal tiempo que no abandona la ciudad obliga a clausurar las playas de nuevo, y así permanecerán por lo menos hasta el viernes, a menos que las condiciones meteorológicas cambien de manera notable. El director de Seguridad Ciudadana, Carlos García Touriñán, advirtió ayer de que el mal tiempo podría traducirse en una cadena de alertas que mantendría las playas cerradas y el nivel alerta en naranja o amarillo hasta la semana que viene, aunque es imposible hacer una predicción exacta en ese plazo de tiempo.   

Los arenales se cerraron a las tres de la tarde. A esa hora también se planteó el cierre del parque de Santa Margarita, puesto que es el más sensible al viento debido a que alberga varios ejemplares de árboles viejos y más vulnerables y que debía llevar a cabo el servicio de Parques y Jardines. El temporal de ayer era de viento y mar, por lo que también se cerró la Torre de Hércules al público, un procedimiento rutinario en el caso del mal tiempo. 


Durante la jornada de hoy, la alerta se limita al mar, por lo que la Dirección Xeral de Emerxencias recuerda al público que no deben acercarse al borde de las aguas en las playas ni al puerto, especialmente durante la pleamar, puesto que se registrarán olas de entre cinco y seis metros de alto. Hay que recordar que eso no detuvo a los dos deportistas que, el domingo pasado, decidieron practicar kitesurf y piragüismo frente a la playa de Santa Margarita, en plena alerta naranja. 


Cuando la cometa del kitesurf se rompió, el sujeto quedó abandonado a los elementos, hasta que el segundo individuo remó con su kayak para asistirle. En el momento en el que se subía a la embarcación, esta volcó, y ambos quedaron en una situación delicada, que se solucionó gracias a una zodiac que enviaron desde e Club Náutico de Oza.  De todos modos, el comportamiento peligroso es habitual en esta clase de alertas incluso desde tierra, cuando el público se salta el precinto. 

Invierno por delante 
Desde la delegación de la Agencia de Meteorología Española (Aemet), Francisco Infante señala que A Coruña se encuentra bajo una situación que se considera normal teniendo en cuenta la época del año, recibiendo una sucesión de frentes y borrascas que descargan sus precipitaciones en la ciudad. “Nada inusual”, explica. Al mismo tiempo, recuerda que la época de temporales está resultando especialmente floja este año, si que se hayan registrado daños en las infraestructuras marítimas, como en otras ocasiones. 

Sin embargo, Infante reconoce que la ciudad todavía está a tiempo de conocer los efectos de una ciclogénesis explosiva en todo su magnitud. “Queda mucho invierno por delante”. De momento, hoy la temperatura se mantiene en una máxima de trece grados centígrados, pero la mínima baja de once a nueve. En cambio, mañana subirá (la mínima), hasta los trece grados, casi igualándose con la máxima que Meteogalicia sitúa en los catorce grados. El viernes será el día más frío, con ocho grados de mínima y once de máxima. Gracias a un viento fuerte del noroeste que comenzará a hacerse notar a impartir del viernes, se alternarán los cielos nublados con muy nublados, pero lloverá todos los días. Serán jornadas grises a las que las alertas darán un toque naranja.

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