martes 02.06.2020

Los “makers” de Galicia ponen a funcionar sus impresoras 3D y fabrican material de protección

Más de 1.400 personas, entre ellos miembros de la Universidad, colaboran en esta iniciativa
Muchos de los participantes de esta iniciativa llevan trabajando desde la pasada semana | AEC
Muchos de los participantes de esta iniciativa llevan trabajando desde la pasada semana | AEC

Desde que comenzó la alerta sanitaria y la posterior cuarentena no se han parado de suceder los proyectos solidarios con el fin de ayudar a los colectivos que luchan contra el coronavirus o a los que tienen que seguir trabajando en los servicios esenciales.

Uno de estos proyectos es el que está llevando a cabo la comunidad de “Makers” de Galicia que, tal y como explica el profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la UDC, José Antonio Vázquez, tratan “de poner a funcionar la mayor cantidad de impresoras 3D para producir material de protección que pueda utilizar la gente”.

“Lo que hemos hecho es llevarnos a casa las impresoras que tenemos en el taller de fabricación digital de la Escuela”, dice Vázquez que señala que, en su caso, tiene estas máquinas funcionando desde el viernes pasado para crear viseras de protección, que puedan servir, tanto para personal sanitario, como para los de tiendas o farmacias.

Señala que la UDC ha pedido al profesorado y alumnado “que nos faciliten láminas, antiguas transparencias que utilizábamos o acetatos de los que se usan para encuadernación, porque son las láminas que nosotros colocamos en las viseras que imprimimos”. Actualmente tardan menos de dos horas en fabricar una de estas protecciones.

Colaboración

En total, en la tarde de ayer ya había más de 1.400 personas participando de este iniciativa en la comunidad. Se coordinan a través de canales y grupos de Telegram y, tal y como explica Vázquez, hay grupos que se dedican a “optimizar los diseños”, con el fin de emplear el menor tiempo posible, pero manteniendo un estándar de calidad. Hay otros grupos que “buscan mejorar la distribución, se está buscando empresas que las envíen”, apunta.

Todo organizado de manera horizontal, “aquí mandamos todos, simplemente somos un grupo de gente trabajando”, matiza Vázquez, que añade que “no nos conocemos, más que de trabajar aquí”, en este proyecto.

En definitiva, como apunta Vázquez, gente de A Coruña, Vigo, Ourense, Fisterra o Coristanco, por ejemplo, que están colaborando “con el espíritu “maker” del movimiento de los FabLab del MIT” y, sobre todo, sin ningún ánimo que no sea el de ayudar a la gente.

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