martes 27/10/20

La Audiencia descarta condenar por homicidio intentado al autor de un apuñalamiento en O Burgo

Los testigos que vieron el enfrentamiento previo con su víctima en el mismo pub donde aquella noche sería apuñalada, aquellos que presenciaron cómo, minutos antes del suceso

la resolución culpa al hombre llevado a juicio en enero de un delito de lesiones con arma	quintana
la resolución culpa al hombre llevado a juicio en enero de un delito de lesiones con arma quintana

Los testigos que vieron el enfrentamiento previo con su víctima en el mismo pub donde aquella noche sería apuñalada, aquellos que presenciaron cómo, minutos antes del suceso, mostraba en público un puñal “largo y afilado” o el hecho de que fuera reconocido por foto y frente a frente por el perjudicado resultan, a ojos del tribunal, pruebas suficientes de su culpabilidad. Con ellas, la Audiencia Provincial acaba de condenar de un delito de lesiones agravadas al hombre que fue llevado a juicio el pasado mes de enero por el apuñalamiento que le sentaba en el banquillo, y que en diciembre de 2011 estuvo a punto de costarle la vida a otro cliente de un local nocturno de O Burgo.

Los hechos, según quedan recogidos en la sentencia, se desencadenaron de madrugada en el interior del pub, donde los dos desconocidos protagonizaron un breve incidente cuando el acusado quiso dar la mano al cliente y este rechazó el ofrecimiento, al no conocerlo de nada. Minutos después, el perjudicado caía desplomado en la acera justo frente a la puerta del establecimiento nocturno, después de recibir una cuchillada en el muslo, a manos, según entiende probado el tribunal, del hombre al que acababa de negarle el apretón de manos.

Ahora bien, sentada su culpabilidad, los magistrados descartan la calificación de la agresión como un homicidio en grado de tentativa, como pretendía el Ministerio Fiscal, y optan por una más benévola, la de lesiones agravadas por el uso de arma, que va a costarle al acusado una pena de tres años de cárcel.

intencionalidad

A pesar de que la sentencia admite que en los años noventa, el responsable del apuñalamiento fue condenado y cumplió pena por un homicidio consumado, en esta ocasión el tribunal no ve seguro que la finalidad  del agresor fuera acabar con la vida de su oponente.

Para los magistrados, ni el comportamiento previo –“no mantuvo ninguna discusión ni amenazas u otro tipo de violencia al lesionado, solamente el incidente de que el propio procesado le quiso dar la mano, pero ni siquiera entonces sacó la navaja”, reseña el dictamen– ni la propia rapidez de la agresión, una sola cuchillada, ni la zona adonde fue dirigida –con vasos, pero sin órganos vitales– llevan a los miembros de la sección segunda a “dudar de su intención”.

Con todo, la sentencia admite que el herido tuvo que ser intervenido para detener la hemorragia y pasó siete días hospitalizado, y 30 incapacitado, y establece en su favor una compensación de 15.193 euros, para resarcirlo de su curación y sus secuelas, una cicatriz en forma de “7” de hasta 10 centímetros en la cara interna del muslo.

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