Iván Ferreiro revela al público sus inquietudes en Atlantic Days

El músico repasó su trayectoria en un coloquio y un concierto acústico con ocho canciones

Iván Ferreiro revela al público sus inquietudes en Atlantic Days
Iván Ferreiro llenó ayer el Playa Club en sesión matinal
Iván Ferreiro llenó ayer el Playa Club en sesión matinal

En “Val Miñor-Madrid. Historia y cronología del mundo”, Iván Ferreiro decía que una inquietud perseguía su alma. Ayer fue desgranando, una a una, todas sus inquietudes como artista y su proceso creativo a un público entregado, el que se concentró en el Playa Club para la primera edición de Atlantic Days, eventos para promocionar el festival Atlantic Fest, que tendrá lugar en A Illa de Arousa los días 20, 21 y 22 de julio.
“Nunca pensé que fuera a durar tanto en esto. Cuando salió el segundo disco de Piratas pensé que nos iban a echar y, desde entonces, siempre tengo la sensación de que el disco que grabo puede ser el último”, dijo Ferreiro, quien mostró su cara más divertida con un discurso trufado de comentarios jocosos sobre la actualidad, desde el máster de Cristina Cifuentes hasta la carrera musical de Paquirrín.
La sesión se inició con una conversación con la periodista Noa García en la que el autor reconoció que siempre ha visto cómo sus compañeros músicos lo “adelantaban”. “Yo me convertía en telonero de los que antes me habían teloneado”, dijo, aunque cree que nunca se ha hecho tan buena música como ahora y que actualmente los músicos no pueden hacerse ricos, pero sí tocar toda la vida.
Sobre su forma de componer, Iván Ferreiro reconoció que no sigue un patrón y que,a veces, sale todo “a partir de una frase”. Otras veces su hermano Amaro teje un estribillo molón y él continúa la letra. “No creo que para hacer buenas canciones haya que estar destrozado”, apuntó quien se considera fan incondicional de Coque Malla y Love of Lesbian, con los que sigue “flipando” al cantar junto a ellos.
Entre el público, mucha gente joven y también familias con niños, pues era una sesión matinal. “Me gusta la savia nueva, ahora la gente escucha música de forma mucho más abierta que antes. Antes no te podían gustar Alejandro Sanz y Los Planetas”, aseguró el músico, que reiteró que le encantaría trabajar con Isabel Pantoja, provocando risas entre el público. “También os reíais cuando dije que quería trabajar con Raphael y lo acabé haciendo”. Touché.

Nuevas canciones
Su último disco, “Casa”, ha funcionado muy bien y, precisamente, dice que eso le ha “bloqueado” para escribir nuevas canciones. “Estoy esperando a ver qué sacan mis compañeros: Coque, Santi Balmes, Leiva, etc. Así me sentiré la hostia de presionado y yo presionaré a Amaro para que haga cosas de puta madre”. Hasta mostrando su lado más caradura, el mayor de los Ferreiro arrancó las risas y aplausos del público.
Las confesiones estaban bien, pero el murmullo crecía para que el ex Pirata comenzase a tocar. Acompañado únicamente de un piano y con el impagable fondo de la Torre de Hércules y la playa de Riazor, Iván Ferreiro concentró en ocho canciones un repaso a su trayectoria. “M” abrió la veda –para alegría de una chica del público, que confesó que había colgado de sus paredes la letra de la canción– para continuar con “Una décima de segundo”, de Antonio Vega. “El equilibrio es imposible” y la versión de la “Tierra” de Xoel López daban ganas de más y “Planeador”, el tema que compuso junto a Love of Lesbian, sabía a poco como final. Después vinieron las incontestables “Años 80”, “Turnedo” y “Promesas que no valen nada”. Fin de la primera parte... de los Atlantic Days. l