domingo 20.10.2019

La hostelería coruñesa ha registrado más cierres que aperturas este año

El próximo mes se prevé bueno para la hostelería coruñesa gracias a las típicas cenas y comidas de Navidad, pero el sector cerrará el año peor de lo que lo empezó.

Numerosos locales en la ciudad tienen carteles de alquiler, de traspaso o de cierre	patricia g. fraga
Numerosos locales en la ciudad tienen carteles de alquiler, de traspaso o de cierre patricia g. fraga

El próximo mes se prevé bueno para la hostelería coruñesa gracias a las típicas cenas y comidas de Navidad, pero el sector cerrará el año peor de lo que lo empezó. La supuesta recuperación todavía no llega a un ámbito que genera miles de puestos de trabajo directos e indirectos en A Coruña ya que, según advierte la Asociación de Hostelería de A Coruña, pese a todas las inauguraciones “en el cómputo global hay más cierres que aperturas”. El presidente del colectivo, Héctor Cañete, asegura que la percepción no es real porque el público solo se fija en los estrenos dado que son mucho más llamativos. 
Las inauguraciones de bares y restaurantes en el centro de la ciudad parecen continuas y transmiten la imagen de que la hostelería solo tiene buenas noticias. Sin embargo, los empresarios viven muy alejados de esa impresión. “Siempre hay esa sensación de que hay muchas aperturas  pero la realidad es que hay mucha rotación”, explica el presidente de la Asociación de Hostelería de A Coruña, Héctor Cañete. Habla del centro y lo contrapone al resto de barrios de la ciudad, donde las bajadas de persiana pasan sin pena ni gloria. “El cómputo global indica que hay más cierres que aperturas; en la ciudad pasa un poco lo mismo que en el resto de Galicia y en España”, afirma. 
La agrupación estima que hay “unos 20 movimientos (aperturas y cierres) al mes” pero en lo que va de año al hacer la suma en cada una de las dos listas la de las clausuras refleja números bastante más elevados. La explicación que encuentra Cañete para que la ciudadanía tenga una sensación bien distinta es que “los negocios del centro suelen ser más vistosos porque implican inversiones muy grandes y son más comentados”. 
Ese mayor “impacto en la gente” es el que hace que se olviden de que mientras los bajos en las calles de mucho tránsito cambian de manos enseguida y casi sin que se note, en paralelo, en los barrios, desaparecen muchos establecimientos que, a diferencia de en el centro, “no vuelven a abrir”. En la mayoría de los casos estas bajas no se deben a lo mismo que ocurre con los comercios, en los que la gente capitaliza el paro para poder crear su propio puesto de trabajo. 
En la asociación puntualizan que para montar una cafetería se precisa más dinero del que pueda venir del desempleo pero sí es cierto que con esas cantidades se puede “coger un traspaso o una rotación”. Sin embargo, este problema es menor y la pega que ve el presidente es que dentro del gremio se introduce “gente con desconocimiento”. 

unos COSTES fijos altos
“El nuestro es un sector refugio y se abren negocios sin conocimientos pero ser hostelero es más difícil de lo que parece”, incide, viendo la sangría de pequeñas empresas que se ha producido en los últimos años y que continúa este 2016. 
Lo que detectan los profesionales de este ámbito es que los nuevos emprendedores que no conocen la hostelería antes de introducirse en él se olvidan de que existen unos “gastos fijos tremendos”, entre ellos, el propio alquiler. A este hay que sumar las tasas a distintas instituciones, las facturas, la mercancía, los seguros, autónomos y demás. n

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