viernes 4/12/20

El Gobierno municipal da ocho días a los okupas para desalojar la Comandancia

Si no abandonan el recinto, Ferreiro asegura que se tomarán las medidas necesarias  para su recuperación

Un grupo de okupas protestó el pasado sábado en un acto municipal sobre el futuro de la Comandancia de Obras | patricia g. fraga
Un grupo de okupas protestó el pasado sábado en un acto municipal sobre el futuro de la Comandancia de Obras | patricia g. fraga

El Gobierno municipal concede un plazo de ocho días a los okupas de la Comandancia de Obras para desalojar de manera voluntaria este recinto después de desestimar las alegaciones que estos presentaron.
La Marea llevó este expediente a la junta de gobierno local celebrada ayer pero lo hizo fuera del orden del día y el plazo entrará en vigor una vez que los okupas sean notificados por parte del Ayuntamiento.
La decisión de desestimar las alegaciones, que se tomó hace dos días, se produjo porque no hacían referencia a “cuestións xurídicas e de posesión do procedemento”, explicó ayer el alcalde, Xulio Ferreiro, quien añadió que “seguro que aluden a outra serie cuestións moi interesantes pero que non teñen que ver co procedemento”.
Los okupas dispondrán de ocho días para desalojar la Comandancia de Obras de manera voluntaria, pero en caso de no producirse así, el regidor explicó que “o seguinte paso será tomar as medidas para asegurar esa recuperación posesora”.
A priori todo parece indicar que no se producirá un desalojo voluntario por parte de los okupas ya que en todo momento han expresado su rechazo a tener que dejar el lugar y permitir que el Gobierno local lleve a cabo su proyecto de las “Naves do Metrosidero”.

Retranca
Los miembros del Centro Social Okupado A Insumisa habían presentado un total de cinco alegaciones en las que recurrieron a la retranca. Así, la primera de ellas es: “Alegamos que alegar alegacións é unha tontería, por si só serviría para dar apariencia garantista e democrática a unha decisión irrevogable tomada de antemán”.
Luego, hay otras en las que se califica al Gobierno local de “concello lacaio” y se llama “esbirros” a sus miembros. También declaran la independencia “unilateral” de A Insumisa del “reino español, a Unión Europea e demais artificiosas construcións sociais”.
En las últimas conceden plazos al Gobierno local para que lleve a cabo muchas de las medidas que había anunciado en campaña electoral que iba a realizar y finalmente le pide que proclame la “anarquía”.
La ocupación ilegal de la Comandancia de Obras se produjo en noviembre de 2016 y en un primer momento el Gobierno municipal mostró una postura benévola con los okupas. De hecho, algunos de los concejales de la Marea tienen pasado en el movimiento okupa, como el de Regeneración Urbana, Xiao Varela, el de Cultura, Deporte y Conocimiento, José Manuel Sande, la de Participación e Innovación Democrática, Claudia Delso y la de Igualdad y Diversidad, Rocío Fraga, también encargada de Seguridad Ciudadana.
Sin embargo, en los últimos meses el Consistorio tuvo que modificar su discurso por el riesgo de perder una inversión de un millón de euros del ministerio de Fomento para realizar una obra ya adjudicada con la que se reformarán las viejas instalaciones militares. Para empezar a hacer estos trabajos está en marcha un plazo de seis meses que comenzó a contar el pasado mes de enero. El incumplimiento de este punto conllevaría la pérdida del dinero consignado.
Después de defender durante muchos meses la vía del diálogo, esta no ha dado ningún resultado favorable a un desalojo y solo la premura por los plazos que marcan las obras de reforma ha llevado a la Marea a tomar decisiones en otro sentido.
En los planes del Gobierno local está la intención de crear en este espacio el proyecto “Naves do Metrosidero”, un espacio que se distribuirá entre tres de las naves del recinto y que estará enfocado a ser utilizado por parte de la juventud ante la falta de este tipo de espacios que el Ayuntamiento considera que existe en la ciudad.
Según lo explicado desde María Pita, la intención es que en estos tres espacios se lleven a cabo actividades de diverso carácter, entre las que estarían las deportivas, musicales, interpretativas, diferentes prácticas urbanas, talleres y residencias artísticas. 
Además, también se plantea el acondicionamiento de espacios exteriores en los que funcionen como puntos de encuentro y transición en los que se desarrollen usos comunes.

Rechazo
Esta propuesta no fue bien recibida por los okupas, que consideran que es algo parecido a una traición por parte de algunos representantes políticos que en su momento pertenecieron al mismo movimiento que ellos defienden en la actualidad.
De hecho, el Gobierno local ha realizado algunos encuentros abiertos a los ciudadanos, el último el sábado pasado, en los que los miembros del CSO A Insumisa se presentaron para mostrar su desacuerdo con la decisión tomada desde María Pita.
El Ayuntamiento ha intentado convencer a los okupas proponiendo un modelo de gestión plural, sobre el que no hay más detalles, de las “Naves do Metrosidero”, pero esta propuesta tampoco ha convencido a los miembros de A Insumisa.

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