Domingo 24.02.2019

La Federación de Comercio avisa de que los barrios periféricos se quedarán sin tiendas

Agromayor entiende que los negocios se centrarán en cinco o seis zonas y los bajos se reconvertirán en viviendas y garajes 

En muchos barrios ya se nota que no hay demanda para los locales que se quedan vacíos  | javier alborés
En muchos barrios ya se nota que no hay demanda para los locales que se quedan vacíos | javier alborés

La Federación de Comercio de A Coruña advierte de que el futuro del sector en la ciudad pasa por una reconversión tanto numérica como geográfica de los establecimientos, para readaptarse a la realidad del consumo. Por ello, su presidente, Miguel Agromayor, augura que en los próximos años los barrios se irán quedando sin la mayoría de la oferta comercial, que se centrará en varios núcleos, y los bajos vacíos tendrán que cambiar de usos. De cara a los proyectos que están por nacer, cree que parte de la supervivencia está en manos de la especialización y demanda al Gobierno local que mantenga más limpias las calles para que a los posibles clientes les resulte atractivo pasear por ellas.  

“Hubo reconversión naval, del carbón, de la banca... y la habrá de los taxis y del comercio”, afirma el presidente de la Federación de Comercio de A Coruña, Miguel Agromayor, que entiende que en el municipio ese cambio de ciclo tendrá sus consecuencias en la periferia. “No puede ser que haya un comercio en cada bajo porque hasta en el centro había mucho comercio y se vio que todo no pudo ser: se están sufriendo las consecuencias”, y más en un momento en el que el consumo va a menos y se reorienta por otros canales, entiende el representante de estos empresarios. 

En este contexto, avisa de que los barrios irán perdiendo negocios en los próximos años –quizá se mantengan algunos de alimentación de proximidad o más de servicios como talleres o peluquerías– y que la mayoría “se situarán en cinco, seis o siete zonas” concretas, contando con las grandes superficies. 

Aunque no especifica los lugares parece que subsistirán entre otros puntos clave la plaza de Lugo, el entorno de la calle Real o la calle Barcelona por el desarrollo que han ido manteniendo durante la crisis mientras en otros puntos no se iba anunciando de manera cíclica la apertura y cierre de los locales. Ante esta realidad, Agromayor entiende que “poco a poco” los que hasta ahora son locales abandonados en los barrios (con carteles de “Se Alquila” o “Se Vende”, o ni siquiera eso) tendrán que reconvertirse “en garajes o viviendas como ya ocurre en otras ciudades”.

Apuesta por internet
Pero ni siquiera el cambio de ciclo, la reducción de la competencia o la mudanza garantizan el éxito de un negocio cuando, como dice el presidente de la entidad, las grandes plataformas online no hacen más que ganar compradores. “El comercio local tiene que espabilar y especializarse”, sostiene como una de las claves para seguir resultando atractivo a los coruñeses y a los visitantes. 

También demanda a los compañeros que no sean tan reacios a la entrada en internet y las redes sociales porque “no son la panacea” pero ayudan para “ir resistiendo” y no hacerse totalmente invisible para los consumidores potenciales. En este sentido, aboga porque el Ayuntamiento pueda ayudar de la misma manera que hace la Xunta, que trata de dar salida a ayudas para que los establecimientos creen sus propias páginas web como escaparates en la red. También solicita ayudas para reformar los locales y que los permisos se aceleren. 

Mayor limpieza
Desde la Federación creen que no es ese el único papel que creen que debe asumir el Gobierno local. Al margen de facilitar los trámites y de apoyos económicos concretos para campañas diferenciadas por zonas, Agromayor entiende que desde el Consistorio hay que apostar por planes de distribución de “vales de compra como los Días Azuis de la Xunta” porque su experiencia le dice que es de lo poco que funciona para conseguir que los clientes regresen al comercio de proximidad. 

Eso sí, puntualiza que para que la gente pasee por las calles y llegue a esas tiendas la ciudad también tiene que disponer de un mantenimiento adecuado. “El Ayuntamiento tiene que estar pendiente de la limpieza, la iluminación y la seguridad”, resalta. En este caso, incide sobre todo en que las calles coruñesas “tienen que ser atractivas y estar limpias”, así como libres de cuestiones como la venta callejera de manera ilegal.

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