Jueves 17.01.2019

Los expertos niegan que el acusado de matar a un indigente sea esquizofrénico

En la tercera jornada del juicio que se celebró ayer en la Audiencia Provincial contra el indigente bilbaíno acusado de apuñalar a otro sintecho en el Refugio de Padre Rubinos

Los forenses, durante su declaración | quintana
Los forenses, durante su declaración | quintana

Le tocó el turno de testificar a los forenses, así como a los médicos del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga). Según ellos, el encausado no presenta un cuadro de esquizofrenia y no se hallaba bajo los efectos de un brote cuando acuchilló al indigente, aunque sí sufre un trastorno mixto de personalidad. El fiscal rebajó la petición de pena de prisión de 17 a 13 años. 
Los expertos apuntan a que J.L.M.C. no parecía desorientado ni errático, sino que exhibía un comportamiento perfectamente racional durante al agresión que captaron las cámaras del recinto. En las imágenes se observa cómo le asesta una única puñalada de seis centímetros de profundidad al sevillano, que le alcanzó el corazón y que era “mortal de necesidad”, señalaron los forenses que practicaron la autopsia. Después el acusado se da media vuelta y abandona el lugar mientras se guarda la navaja en el bolsillo. 
La opinión de los expertos del Imelga es que el acusado muestra rasgos más acusados: despreocupación por los sentimientos de los demás así como por las normas y baja tolerancia a la frustración, que descarga sobre los demás, además de incapacidad para sentir culpa y para aprender del castigo. De esta manera, se entiende que el acusado había salido de una reunión con una de las asistentes sociales molesto porque no había conseguido tramitar un subsidio y cuando se cruzó con la víctima, S.M.C., fingió marcharse antes de girar sobre sí mismo y apuñalarle. 
Por su parte, la defensa recordó que ninguno de los expertos del Imelga es psiquiatra y que en Inglaterra, donde vivió muchos años, recibía una subvención por su supuesta esquizofrenia. Los expertos creen que exagera su enfermedad para buscar beneficios sociales y, ahora, penales. 
Intoxicado 
Otro punto que se trató fue si el acusado estaba bajo los efectos del alcohol (cerveza) y las drogas, ya fuera hachís o su propia medicación contra su trastorno. Este extremo resultó más difícil de determinar porque J.L.M.C. abandonó el lugar inmediatamente y no fue detenido hasta ocho horas después, cuando la Policía Local le descubrió escondido en un portal. 
En cuanto a ser alcohólico, señalan que no sufrió síndrome de abstinencia.

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