Miércoles 26.06.2019

Enrique Urcola | “Una de las asignaturas pendientes es dedicar más fondos a mantener las infraestructuras”

El ingeniero Enrique Urcola ejerce como decano del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Galicia desde el pasado mes de abril.

Urcola destaca las investigaciones que se hacen en el campus | patricia g. fraga
Urcola destaca las investigaciones que se hacen en el campus | patricia g. fraga

El ingeniero Enrique Urcola ejerce como decano del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Galicia desde el pasado mes de abril. Bajo la protección de este profesional y su junta directiva hay 1.530 titulados que están detrás de muchas de las obras que hacen más fácil el día a día de la población.

La de los ingenieros es una profesión que requiere colegiación, ¿padece la competencia desleal? 
Una de las luchas que tenemos en este momento es intentar proteger las atribuciones que tenemos como colegiados de Caminos para que otras profesiones no interfieran en lo que nosotros tenemos exclusividad. Como hace ya diez años desde que empezó la crisis bajó muchísimo la actividad de obra pública y, entonces, sí que hemos notado mucho más las interferencias de otras ingenierías y otros titulados en obras que claramente son competencias de los ingenieros de caminos. Estamos luchando por ello incluso en algunos concursos de la Administración. Antes quizá al estar el 100% de los ingenieros ocupados no había esa necesidad de luchar por competencias pero en este momento, al haber más titulados y menos trabajo en general, se nota muchísimo.
 
De hecho, hicieron que el Ayuntamiento les incluyese en la convocatoria de una plaza. 
Ahora se hizo un pleito en A Coruña que se ganó justificando que las atribuciones son de los ingenieros de caminos. Nuestra lucha es permanente. 

Por sus palabras, ¿al igual que a los arquitectos y a los constructores les ha hecho daño la crisis? 
La crisis empezó más en la arquitectura, por la edificación, pero luego se pasó a la obra pública y, ahora, creo que la afección es mayor para los ingenieros. Parece que se está recuperando un poco de la crisis pero todavía no lo suficiente. Nosotros creemos que hay unos campos muy importantes que se están abandonando por temas económicos de disponibilidad presupuestaria, porque el dinero no es infinito

¿A qué obras se refiere? 
El tema del mantenimiento es importantísimo porque las obras que no se mantienen, al cabo de unos años, tienen que hacerse nuevas. Es igual que en la medicina: si haces una buena medicina preventiva no tienes que llegar a un extremo y hay algunas estructuras en las que el mantenimiento es imprescindible y hace falta presupuesto. Pensamos que una de las asignaturas pendientes es que hay que dedicar más fondos al mantenimiento. 

¿El olvidarse de ello puede causar más costes? 
Puedes poner un parche en una cosa en la que hay una avería porque si no luego tendrás que cambiar todo, lo que implica un coste casi de obra nueva.

Con una gran caída de la inversión ¿ha sido necesario el reciclaje de profesionales o la emigración? 
Ha habido de todo. Hubo una emigración importante con constructores que también han tenido que emigrar y buscar mercado fuera de Galicia e, incluso, fuera de España. Por otro lado, desde el Colegio tratamos de hacer un reciclaje permanente porque la formación del ingeniero es continua dado que la evolución de los conocimientos es muy rápida.

Por ejemplo en el puente de Rande que ganó el premio Acueducto de Segovia ¿se utilizaron nuevas técnicas?  
Sí porque es el primer puente atirantado del mundo en el que se hace una ampliación directa. Antes la opción ante un puente de estos daba mucho respeto y lo que se hacía era construir uno paralelo pero en un lugar como la ría de Vigo, en una zona paradisíaca, meter otro puente podría ser muy comprometido. Sin embargo, con la ampliación la belleza del paisaje permanece prácticamente igual, se ha conseguido con una obra complicada y rápida, porque se ha ejecutado en dos años con nuevos métodos y trabajando a ciento y pico metros de altura. 

¿Cómo son los soportes? 
Con el mismo sistema de tirantes y se han reforzado los pilones. El sistema de construcción fue muy complicado pero de ejecución perfecta y ha sido un ejemplo del que estamos todos muy orgullosos porque se ha hecho en Galicia y con medios gallegos porque ha estado la empresa Puentes y Calzadas y Dragados, que tiene una larga permanencia en Galicia. Este tipo de técnicas se pueden exportar porque es el primer puente atirantado que se amplía y hay muchos en el mundo.

¿Ha caído la matriculación en la carrera? ¿Temen que el efecto de la recesión sea la falta de profesionales aquí? 
Ha bajado la matriculación en general en toda España. Antes era difícil entrar en una Escuela de Caminos porque no había plazas y las notas estaban a un nivel muy alto y ahora eso ha desaparecido por muchos motivos. Entre otros porque es una carrera complicada, dura, de muchos años, de la que antes salías y tenías una colocación inmediata y una perspectiva buena de futuro pero con esta crisis ahora está muy complicado. De la gente que ha salido fuera hay muchos que quieren volver porque las condiciones de trabajo en el exterior ya no son como antiguamente. También hay gente que se está yendo a otros sectores como el bancario, el textil... porque al final la ingeniería de caminos vale para casi todo.

Todo esto ha ocurrido a pesar de que la escuela de A Coruña es puntera... 
Sí, disponemos de profesores que, en este momento, están investigando a nivel de Airbus, de túnel de viento... Se trata de investigaciones muy importantes a nivel internacional.

¿Algún día se recuperará la obra pública a niveles precrisis? 
Va a ser difícil. Ahora estaremos en el 20 o 25% de la actividad de hace diez años y recuperar eso va a ser muy difícil. Parece que se está recuperando algo pero a veces aparecen otros factores que los hacen desaparecer. Pero digamos que estamos más optimistas que otros años por obras como la del puente de Rande, la depuradora de Vigo, la planta de tratamiento de residuos de Somozas, el Puerto Exterior de A Coruña, el AVE...  Son obras de mucha importancia que se están ejecutando.

¿Hay algo pendiente en Galicia? 
No sé si faltan obras singulares en Galicia pero el tema es que las que se necesiten hacer se puedan hacer. Tenemos problemas porque las cosas de las administraciones son excesivamente lentas. Para haber obras importantes hay impedimentos que son demasiado largos y es un tema que había que solucionar. Desde que se dice una cosa y se toma la decisión se tenía que facilitar más el poder iniciar y terminar la obra, para iniciarla tienes que tener los recursos administrativos garantizados. Por ejemplo, para hacer un parque empresarial necesitas unos doce años y si una empresa tiene interés en montar una nave de 100.000 metros cuadrados si tardas doce años ya se habrá ido a otro sitio. 

En la ciudad, ¿dónde podemos ver estas trabas?
Por ejemplo el proyecto de ampliación de Alfonso Molina lleva unos 14 años dando vueltas porque el primero lo hice yo. La Vía Ártabra también lleva desde 2004 dando vueltas y ahora se está con la duda de si el enlace a la autopista debe estar en un sitio o en otro. Si se empezó en 2004 tenía que estar resuelto en 2008 como mucho y estamos en 2018 y se siguen dando vueltas. Con el tema del Puerto de Coruña pasa igual, desde 2004 se le da vueltas sabiendo todo el mundo lo que quiere. Lo que habrá que hacer es dejar a los técnicos que vean cuál es la solución técnica más adecuada. 

Después de tanto tiempo, ¿todavía ven necesario ampliar Alfonso Molina? 
Solo hay que salir a las horas determinadas y ver si hay atascos o no. Si los hay, hay que solucionarlos. Ha habido unos años en los que bajó mucho el tráfico y yo siempre mido la actividad económica con el tráfico en la autopista. Si te remontas a hace doce años de ocho a nueve estaba la autopista atascada. Luego bajó el tráfico porque no había actividad económica y cuando se está renovando esa actividad vuelve a haber atascos y los tienes que resolver. El tema es que la movilidad ha cambiado y ahora se entiende que la prioridad la tiene el peatón sobre el coche así que habría que revisar los proyectos que tienen 14 años. Pero hay cosas que no se consiguen ejecutar y se perjudica a todo el mundo.

“Es una pena que, con oportunidad de tener una intermodal, no se tenga por desacuerdos”

Enrique Urcola y su equipo son defensores del discurso de que las mayores inversiones sean para sanidad y educación, pero recuerdan que la obra pública también va muy ligada a la sanidad. Hablan por ejemplo de la importancia del abastecimiento y el saneamiento para no enfermar y de que haya buenas infraestructuras en el rural para llegar a los hospitales. Aún así saben que en la ciudad quedan muchos capítulos pendientes. 

¿La ampliación de Alfonso Molina debe realizarse al mismo tiempo que la del puente de A Pasaxe? 
Todo está unido. No es que haya que hacerlo al tiempo pero lo que se va a hacer debe hacerse globalmente. La movilidad la tienes que hacer integral y si se amplía el puente habrá que ver qué hay aguas abajo y arriba. 

La Tercera Ronda también se hizo para aligerar en volumen de tráfico en Lavedra. ¿Cómo ha funcionado? 
Lo que se pretendía, que era descongestionar un poco el tráfico, se está haciendo. Creo que en los estudios previos se habían hecho cálculos de que por ahí irían como 30.000 vehículos y ya está por esas cifras. Está funcionando bien y este año le damos el premio San Telmo porque es una obra importante a nivel comarcal.

Pero se han sucedido los accidentes a la altura de Marineda City. ¿Ha habido un fallo en la obra o son errores humanos? 
Los accidentes son un asunto de peritaje pero pienso que la gente tenía que ir despistada porque en la zona de entrelazado que hay entre la glorieta de Marineda para incorporarse el tramo es larguísimo. No es lo mismo este espacio de incorporación que tener 30 metros para cruzarse en un lazo peligroso como el de la salida de la autopista a Alfonso Molina en donde es un milagro que no haya accidentes. La de la Tercera Ronda es una zona que no tiene ninguna dificultad y no hay ningún motivo de distracción salvo para que el que se quiera meter hacia A Grela haya dudado en la maniobra. Pienso que es más un tema de dudas aunque también se habló de las juntas del puente. 

Día tras día hay polémica por las estacionales intermodales. ¿Realmente son necesarias? 
A día de hoy las intermodales son imprescindibles y es una pena que, teniendo la oportunidad de tener una intermodal, no se tenga por desajustes o desacuerdos. Si pierdes la inversión a lo mejor no vuelve hasta dentro de cinco años. 

¿Y los trenes a los puertos exteriores de A Coruña y Ferrol? 
En Ferrol ya está en construcción y se va a hacer un túnel de cinco kilómetros que es importantísimo. En A Coruña va a haber túneles y de todo porque se trata de que la afección paisajística y medioambiental sea la mínima y, a parte, los ferrocarriles tienen que ir prácticamente en horizontal porque no soportan mucha pendiente. Por eso hay que buscar el acceso y en el acceso al Puerto Exterior de Langosteira hay una montaña. Pero también nos falta un ferrocarril de Coruña a Ferrol que sea operativo.

La orografía es una gran molestia para los ingenieros.  
Es una dificultad pero no un problema. Hay que resolverlo y para eso estamos. También hay cantidad de ríos y rías y también tienen su dificultad. 

También esas zonas dan para obras destacadas.  
Los paseos marítimos han servido de ejemplo para muchos sitios, por ejemplo el de A Coruña, que fue complejo sobre todo en el dique Barrié de la Maza. l

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