Jueves 13.12.2018

El detenido por dos disparos en la calle de Vista alega que solo apuntó al aire

El fiscal pide para él siete años y medio de cárcel al entender que dirigió su arma contra un joven y un policía local
El tiroteo se produjo el 3 de mayo de 2009 en la calle de Vista	j. alborés
El tiroteo se produjo el 3 de mayo de 2009 en la calle de Vista j. alborés

Cuando, la madrugada del 3 de mayo de 2009, la patrulla de la Policía Local que vigilaba la zona del Orzán se personó en la calle de Vista, tras tener conocimiento de que se había producido un disparo, lo primero que se toparon los agentes fue a un hombre que les encañonaba con una escopeta. “Nos pusimos a cubierto y escuchamos una detonación”, recordó ayer ante el magistrado de penal 3 uno de los dos policías, durante el juicio contra el hombre que aquella misma noche sería detenido en un piso de la calle de la Estrella en posesión del arma.

“De la impotencia, se me dio por coger la escopeta. Estaba rabioso, quería darles un susto”, reconoció

Según el testimonio del agente, habían sido avisados por unos jóvenes del suceso y estaban esperando a que llegaran refuerzos, ya que no disponían de chalecos antibalas. “La gente estaba aterrorizada”, señaló, para explicar su entrada en acción. “Había personas agazapadas en los coches y los portales”, completó su compañero, que describió cómo, tras una detonación fallida, el sospechoso echó a correr hacia San Andrés, y cómo ellos lo siguieron hasta un portal de la Estrella donde residía.

Amenaza > Si a ojos de los policías, el sospechoso llegó a accionar la escopeta dos veces, el acusado niega esta versión, que puede costarle siete años y medio de prisión, y admite un único disparo, efectuado al aire, para “intimidar” a un grupo de jóvenes con el que acababa de protagonizar un altercado callejero.

Según declaró, volvía de tomar unas copas cuando se encontró con una pandilla de unas 20 personas realizando actos vandálicos. “Estaban tirando contenedores, haciendo una barricada en medio de la carretera y arrancando señales”, describió, para asegurar que sus oponentes comenzaron a agredirle tras tildarle de “facha” por la camisa que vestía, con una bandera española en el pecho.

“Eché a correr y de la impotencia que sentía se me dio por coger la escopeta. Estaba rabioso, quería darles un susto”, reconoció. A ese fin, subió a su casa y cogió el arma, con la que regresó al lugar pocos minutos después. “Pegué un tiro al aire y ellos salieron corriendo”, se reafirmó.

Ese relato lo matizaron ayer dos testigos, entre ellos, el joven con el que el acusado se encaró tras “aconsejarle” que cambiara de actitud. Según su versión, estaba “jugando” con varios amigos con unas vallas de obra cuando el acusado se les acercó y les recomendó que “dejaran de hacer el payaso”. Al ver que hacían caso omiso, se acercó a uno y sacó del bolsillo lo que creen que era un puño americano. Seguidamente, les avisó de que “se iban a cagar” y se marchó, para reaparecer al poco con la escopeta en las manos.

“Venía hacia mí con la escopeta así que eché a correr”, rememoró este implicado, que escuchó una detonación mientras se refugiaba en un bar. No vio si el disparo iba dirigido a él, porque se encontraba de espaldas, pero sí cree haber oído un segundo disparo, como también recuerda su pareja.

Un solo cartucho > Esa versión de los dos tiros que mantienen los testigos y los agentes locales no concuerda con el informe de balística derivado del estudio del arma, que habla de un único cartucho percutido y por tanto, de un solo disparo.

Esa prueba lleva a la defensa, que ejerce el penalista José Manuel del Río, a tachar la declaración de la Policía de “irreal” y descartar los delitos de lesiones con instrumento peligroso y atentado que contempla la fiscal. En su lugar, habla de tenencia ilícita de armas –el acusado carecía de licencia para la escopeta– y amenazas no condicionales por el disparo al aire, y solicita la imposición de un año de cárcel.

Por su parte, la representante del Ministerio Público entiende probado que el detenido tenía intención de lesionar a sus dos objetivos y si no habla de homicidio intentado es, según concedió, porque no hay pruebas de que les apuntase a “centros vitales”.

Comentarios