Lunes 18.03.2019

Las discotecas reprochan que el Ayuntamiento no ayude a evitar fiestas ilegales de Nochevieja

La Federación de Salas de Fiesta y Discotecas de Galicia (Fesdiga) extrema sus investigaciones sobre las posibles celebraciones ilegales que se desarrollarán en Fin de Año en la comunidad

Los carteles promocionales de fiestas escasean en la ciudad | pedro puig
Los carteles promocionales de fiestas escasean en la ciudad | pedro puig

La Federación de Salas de Fiesta y Discotecas de Galicia (Fesdiga) extrema sus investigaciones sobre las posibles celebraciones ilegales que se desarrollarán en Fin de Año en la comunidad, con especial incidencia en A Coruña y Vigo. En esta tarea que realizan como pueden, con medios escasos, siempre solicitan la colaboración de los ayuntamientos y el que dirige la Marea es uno de los que menos colaboran para evitar que se bordee la ley. Este año creen que la falta de atención generalizada hará que se disparen las fiestas llamadas privadas pero que en realidad tienen un ánimo de lucro e implican una competencia desleal a los locales de ocio nocturno reglados.
Los representantes de Fesdiga tienen claro cuáles son aquellos gobiernos locales que no se volcarán para evitarlos. Hace semanas que la entidad se dirigió a numerosos municipios, entre ellos A Coruña, sin que haya llegado respuesta alguna sobre si existirá un dispositivo específico para poner coto a las celebraciones sin seguridad y sin impuestos.

El presidente de la agrupación, Samuel Pousada, reconoce que en general muchos ejecutivos locales se olvidan de poner su granito de arena pero eso no quita que haga reproches particulares e insista en solicitar el apoyo claro. De Marea Atlántica –antes ocurrió con otros gobiernos– destaca que este año no han respondido a sus requerimientos de información y que, aunque en otras ocasiones sí lo hicieron no hubo una implicación real.
“No colabora mucho, no solo es que digan en qué consisten las medidas adoptadas sino que el plan preventivo que nos planteen sea efectivo”, indica, es decir que se refuerce el número de agentes y que haya un control de la cartelería o de otras vías por las que se publiciten las fiestas ilegales.
“Por su tamaño y su volumen Vigo y A Coruña son los lugares que más concentran estas celebraciones”, incide. Comenta que debería existir un contacto continuo con Urbanismo para conocer aquellos eventos para los que se han solicitado licencias específicas como manda la ley.
Lo bueno es que en la ciudad de momento no se están cediendo espacios públicos, algo que sí pasa en otras localidades y que le hace pensar que se está olvidando la tragedia del Madrid Arena. Pousada sostiene que si las administraciones locales cumpliesen con su deber de cooperación con el sector “se evitarían el 95%” de las citas no reguladas.
 

Preocupa la picaresca
Respecto a las particularidades de este año, y dejando al margen las reivindicaciones burocráticas, destacan que confían en que el número de convocatorias sea muy similar al de 2016, cuando se registró un repunte del 15% . La “competencia desleal” hacia los locales de ocio nocturno se mantendrá igualmente porque existirán muchas personas que se lucran sin tener que pasar los mismos requerimientos que estos.
“Parece que bajarán los locales que se extralimitan en sus licencias pero aumentará el número de fiestas privadas”, lamenta. Si realmente tienen carácter de reunión no habría problema, pero hay eventos que se anuncian así para evitar pedir permisos.

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