viernes 27/11/20

Los delitos crecieron en A Coruña más de un 3% en el primer trimestre del año

Los mayores incrementos se han dado en los relacionados con el narcotráfico y agresiones

El número de infracciones penales denunciadas (es decir, de delitos) crecieron más de un 3% durante el primero trimestre del año, según los datos hechos públicos ayer por el Ministerio de Interior. Si de enero a marzo de 2017 se denunciaron 2.323 delitos en 2017, en el mismo periodo de este año sumaron 2.395. Mientras que algunas tipologías de delitos se han reducido, como el robo de coches (-72%) o los robos con fuerza en domicilios y establecimientos (-15%) otros han experimentado un crecimiento, como las lesiones  y las riñas, así como las relacionadas con el tráfico de drogas.
En el caso del narcotráfico, el número de infracciones pasó de seis a diez. El delegado del Gobierno, Santiago Villanueva, suele insistir en que el tráfico de drogas y de los delitos vinculados al tráfico de drogas suponen un incremento de la actividad policial. Es un dato positivo porque refleja el aumento de actividad policial. Son ejemplos el desmantelamiento de puntos de venta de droga, incautaciones de estupefacientes... Sin embargo, hay que tener en cuenta que las cifras en sí se mantienen muy bajas sobre todo en el caso del narcotráfico, un delito cuyo incremento denuncian numerosas entidades sociales así como los propios agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. 
Cambio de tendencia 
Según las estadísticas del Ministerio de Interior, en los tres últimos años, el número de casos de narcotráfico descendió un 56%, pasando de 41 a solo 18, coincidiendo precisamente con el regreso de la heroína a las calles. Solo ahora, las cifras del primer trimestre de este año rompen la tendencia descendente. La única actuación de la Policía Nacional realizada en el primer trimestre contra el narcotráfico y que trascendiera se llevó a cabo a finales de febrero: los vecinos del Agra do Orzán llevaban tiempo denunciando que en sus calles se vendía droga. Incluso habían señalado con  el dedo los locales donde se trapicheaba y las personas que lo hacían. Gracias a estas informaciones, se pudo detener a  dos jóvenes, un argelino de 27 años y un argentino de 22, a los que consideraban responsables de la venta de drogas desde un local de la ronda de Outeiro. En el momento de la intervención, uno de los arrestados reconoció espontáneamente que utilizaban el local para distribuir estupefacientes.
A principios de marzo, la Policía Nacional detuvo a una pareja que había construido una auténtica plantación de marihuana en su piso de San Pedro de Visma. Los agentes que registraron el lugar contaron hasta 149 plantas, así como pequeñas cantidades de otras drogas (cocaína y metanfetamina), así como otros artículos, incluida una báscula.
Perseguir a consumidores 
Si las asociaciones antidroga, de vecinos y comerciantes aseguran que el narcotráfico sigue ahí. “Aquí se persigue a los consumidores, no al narcotraficante. Se realizan confiscaciones y ya está”, aseguran fuentes policiales. En muchos casos, la lucha del menudeo se centra en la vigilancia, pero también faltan recursos humanos. Fuentes de la Policía Nacional recuerdan que la plantilla coruñesa está al 80% y que los fines de semana el número de coches patrulla se puede reducir a uno o dos, así que en muchos casos tienen que confiar en la Policía Local para atender las llamadas. 
Otro asunto es la investigación en sí, que realiza la Udyco en coches camuflados, pero que también sufre una gran carencia de medios humanos, sino materiales. En los últimos meses, han colaborado en varias operaciones importantes  con sus homólogos de Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas (EDOA) de la Guardia Civil.

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