viernes 06.12.2019

Bomberos y Guardia Civil rescatan el cadáver de un pescador de las aguas frente a la Coraza

El cuerpo presentaba un golpe en la cabeza y se especula con que se había ahogado hacía varias horas

Los policías nacionales retiraron el dispositivo en tierra después de que el cadáver fuera llevado a Oza | patricia g. fraga
Los policías nacionales retiraron el dispositivo en tierra después de que el cadáver fuera llevado a Oza | patricia g. fraga

Alrededor de las siete y media de la tarde de ayer, efectivos de Grupo de Rescate Acuático (GRA) de Bomberos y del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (Geas) de la Guardia Civil, retiraron el cuerpo de un pescador de unos 50 años de edad que flotaba a unos cincuenta metros de la costa, frente a las rocas de la Coraza. El incidente, que implicó también a efectivos de Salvamento Marítimo y de la Policía Nacional, se llevó a cabo ante los ojos de las cientos de personas que abarrotaban los arenales de Riazor y Orzán debido a la ola de calor que azotaba la ciudad.


Según parece, el cuerpo se descubrió flotando precisamente por unos transeúntes que se encontraban contemplando el panorama desde el mirador de la Coraza porque el cuerpo era prácticamente invisible a nivel del agua Un grupo de adolescentes que se encontraba en el lugar de los hechos pudo ser testigo de cómo fueron policías nacionales los primeros efectivos en acudir al lugar de los hechos. 


Helicóptero 
“Lo vieron desde lo alto, porque desde aquí no se veía”, comentó Kike Muñiz. Apenas un bulto que se mecía y que era imposible de identificar a pesar de que estaban a menos de cincuenta metros. “Estaban ahí, donde se forman las olas”, explicó el adolescente. Junto con su amigo Alejandro Pita, contempló cómo llegaban los bomberos y rápidamente se arrojaban al mar, para nadar el estrecho tramo que les separaba del cadáver. “Hicieron señales porque había un helicóptero que sobrevolaba”, comentó Pita, que se hallaba allí con su novia. 


Para ambos, los servicios de emergencia tardaron una eternidad en retirar el cuerpo. Enseguida aparecieron los buzos del GEAS, así como una moto acuática del GRA. El problema era que para aquel entonces, no cabía duda de que ya se había ahogado y de que nada se podía hacer por él, lo que les incitó a cambiar el plan inicial de sacar el cuerpo a tierra, por la playa de Riazor y por donde la Policía Nacional ya había marcado un camino con precinto policial. 
La playa estaba demasiado abarrotada de familias y de niños como para sacar el cadáver por allí, así que esperaron a la aparición de la lancha fueraborda del GEAS que recogió el cadáver y lo trasladó a las instalaciones del puerto de Oza. 

Aún por identificar 
A última hora de ayer, las autoridades todavía estaban trabajando para identificar el cuerpo, dado que no llevaba encima ningún documento. Solo la ropa permitía suponer que era un pescador. Además, cuando lo recogieron ya estaba prácticamente helado, así que suponen que había caído al agua de varias horas antes, incluso a última hora de la mañana. Pero, además, presentaba un golpe en la cabeza. 


“Dijeron que presentaba señales de violencia”, comentó Muñiz. En efecto, las autoridades especulan con que pudo caerse de las rocas cercanas a la Domus, golpearse la cabeza y flotar hasta llegar a la Coraza.

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