lunes 26/10/20

El Ayuntamiento inicia el camino para instalar un nuevo paso de cebra en Alfonso Molina

La pasarela peatonal de Alfonso Molina situada frente a Nuevos Juzgados tiene los días contados. Los operarios contratados por el Ayuntamiento lo demolerán el martes por la noche, con la intención de terminar el trabajo en unas horas.

La pasarela peatonal de Alfonso Molina situada frente a Nuevos Juzgados tiene los días contados. Los operarios contratados por el Ayuntamiento lo demolerán el martes por la noche, con la intención de terminar el trabajo en unas horas. En cuanto finalicen, instalarán sensores para monitorizar el tráfico. Será el primer paso de cara a implantar las medidas necesarias para conseguir que los coches aminoren la velocidad y cumplan el límite de 50 kilómetros por hora.

A día de hoy, los coches que circulan por Alfonso Molina no reducen la velocidad, que suele rondar los ochenta kilómetros por hora, hasta que se encuentran con el primer semáforo. Pero la Concejalía de Movilidad está decidida a cambiar eso para cumplir su visión de una Alfonso Molina menos parecida a una vía rápida y más a una avenida.

 El mal estado de la pasarela, que llevaba cerrada al público desde hacía meses, les ha brindado una oportunidad para hacer avanzar sus planes, estancados por la falta de un calendario para la ampliación de Alfonso Molina por parte del Ministerio de Fomento, tras las últimas modificaciones introducidas por el Gobierno local. 
Los planes de Movilidad pasan por instalar un paso de cebra regulado por semáforo entre los Nuevos Jugados y el Instituto Fernando Wirtz, donde se encuentra todavía la pasarela. La Concejalía de Movilidad formó una mesa con los responsables del CEIP Concepción Arenal y la asociación Stop Accidentes. De momento,  se han encontrado con el rechazo del centro de enseñanza, que teme que sus alumnos sean víctimas de atropellos. Pero eso no ha bastado para que el Gobierno de la Marea Atlántica abandone la idea.


El titular del área, Daniel Grandío, siempre ha mantenido que todavía  no se ha adoptado ninguna decisión definitiva respecto al paso de  cebra y que solo se van a realizar mediciones de velocidad en ese punto como paso previo a adoptar “medidas para reducir a velocidade dos vehículos ata os 50 kilómetros por  hora”. Muy posiblemente, un radar. Grandío espera que, al reducir la velocidad se disminuya “a pegada do tráfico rodado na contorna e nos centros de ensino”. Por ejemplo, no se pueden abrir las ventanas del Wirtz que dan a la calle por el ruido de los vehículos.

Pero, una vez los conductores se hayan acostumbrado a circular a una velocidad moderada, será el momento de instalar el paso de cebra, algo que tampoco agrada a los taxistas. “Ralentizará el tráfico y además considero que es súper peligroso. Aunque marca 50, la gente va a 80 porque ve que a ambos lados no hay calles ni casas y actúa como si fuese una autopista”, dice el presidente de Tele Taxi, Manuel Sánchez Quindimil. Leopoldo Villa, de Radio Taxi, explica que por ese punto “salen y entran muchos coches y puede crear accidentes”,  por lo que esta idea no le “parece  nada buena”. El Ayuntamiento asegura que el paso de cebra no tiene por qué provocar atascos, como no lo hace el que está más adelante.

Corte de tráfico 
De momento, se va a proceder a la demolición. Los trabajos van a comenzar a las once y media de la noche y está previsto que finalicen a las siete de la mañana, porque para llevarlos a cabo será necesario cortar Alfonso Molina totalmente al tráfico, lo que es una medida excepcional que no se ha hecho en años. 
La circulación se desviará por los viarios paralelos, es decir, Fernando Rey en dirección salida y Caballeros en dirección entrada. La intervención también afectará a otras calles de al ciudad, porque se cortará el acceso a Alfonso Molina desde Juan Flórez mientras que en Marcial del Adalid se desviará hacia Linares Rivas y Primo de Rivera en el sentido salida de la ciudad. En las calles de José Cornide y Ramón de la Sagra los vehículos solo podrán acceder a los garajes. l

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