domingo 22.09.2019

El Ayuntamiento estudia retomar el plan de la Fundación Jorge Jove para crear un museo de automoción

La organización se muestra abierta a estudiar propuestas después de que la Marea le obligase a aparcar el proyecto
La Marea rechazó la idea para hacer un área de convivencia canina que no terminó y que apenas tiene uso | patricia g. fraga
La Marea rechazó la idea para hacer un área de convivencia canina que no terminó y que apenas tiene uso | patricia g. fraga

Un proyecto de zona verde para la convivencia de personas y animales de compañía impulsado por el Gobierno local de Marea Atlántica que quedó sin desarrollar por completo aparcó hace más de un año el plan para construir en el parque de Bens un Museo de Automoción e Historia de la mano de la Fundación Jorge Jove. Una vez realizado el cambio en el Consistorio, el nuevo Ejecutivo de la alcaldesa Inés Rey estudia el proyecto y no descarta llegar a contar con la entidad privada para tratar de retomarlo, algo que la organización aceptaría de buen grado.


Fuentes municipales confirmaron a este diario que están “estudiando” el proyecto que había para que la Fundación Jorge Jove edificase en los pasados cuatro años un Museo de Automoción e Historia en una parte de Bens –cuyos terrenos ya tenía cedidos hasta 2090– porque ven “en positivo contar con el museo” de estas características.


Indican que tanto la “idea como el proyecto” les resultan interesantes con independencia de que se desarrollase en el parque de Bens o en otra zona de la ciudad, si bien todavía no han tenido ningún contacto con la organización que se iba a encargar de financiar y llenar de contenido el espacio expositivo.


Pese a que falta el paso de retomar las conversaciones, el presidente de la Fundación Jorge Jove, Ángel Jove, se muestra sorprendido pero contento al conocer ese interés por sacar la iniciativa del cajón al que la condenó la Marea. La organización ya contaba con una concesión de los terrenos por varias décadas y podía haber recurrido las decisiones de María Pita, ante el rechazo del anterior Ejecutivo municipal prefirió mantenerse en un segundo plano y no acudir a los tribunales para no perjudicar los intereses ni las cuentas de la ciudad.


“La ley nos asistía y podíamos solicitar licencia”, reconoce Jove, que prefiere no hacer más referencias a ese camino judicial que descartaron desde el primer momento. Eso sí, si les dan a elegir ahora preferirían que el inmueble no estuvieran en Bens porque creen que el edificio nacería estigmatizado por todas las acusaciones que se hicieron en su día y optarían por “cualquier otra opción” digna para albergar una colección espectacular que hoy en día se guarda en varias naves del polígono de Sabón, en Arteixo.

Límites de ubicación
Jove asegura que nunca han dejado de estar interesados en sacar adelante su plan, a pesar de las trabas, y asegura que “la voluntad y los esfuerzos” de la entidad que preside están para “hacerlo en La Coruña”, que es lo que quiere su padre y principal ideólogo del museo. En este tiempo han recibido otras ofertas para llevar los fondos a distintas localidades, pero “La Coruña es su ciudad y de favorecer a alguna prefiere que sea a esta”.


Otros desarrollos han salido en distintas ubicaciones como el museo del campo en la localidad gallega de Silleda en el que han colaborado, pero la Fundación Jorge Jove sí tiene unas fronteras para llevar su inmensa colección de automóviles, autobuses, motocicletas y documentación.


De hecho, desde que el museo –para el que ya había un proyecto real de cómo iba a ser con recreaciones virtuales y hasta se había reservado un espacio para ver circular los vehículos históricos– está en barbecho, la colección no ha dejado de crecer. Esta semana el cálculo de su presidente indicaba que andaban por las 381 piezas completas (sin contar lo comprado para hacer reparaciones), al margen del sinfín de archivos documentales guardados.

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