sábado 26/9/20

El Ayuntamiento borrará los grafitis de edificios con valor patrimonial

Los vecinos de la Ciudad Vieja se reunieron ayer en la plaza de Las Bárbaras para protestar contra las pintadas, una práctica que afea sus calles, igual que las de otros barrios. Los vecinos se dispusieron a limpiar las inscripciones de algunas paredes, puesto que el Ayuntamiento no lo hace.

Vecinos y padres de alumnos de la Ciudad Vieja limpiaron de pintadas la plaza de Las Bárbaras | pedro fraga
Vecinos y padres de alumnos de la Ciudad Vieja limpiaron de pintadas la plaza de Las Bárbaras | pedro fraga

Los vecinos de la Ciudad Vieja se reunieron ayer en la plaza de Las Bárbaras para protestar contra las pintadas, una práctica que afea sus calles, igual que las de otros barrios. Los vecinos se dispusieron a limpiar las inscripciones de algunas paredes, puesto que el Ayuntamiento no lo hace. O no al ritmo que a ellos les gustaría. El alcalde, Xulio Ferreiro, se ha visto obligado a reaccionar y anunció ayer que se modificará la ordenanza de limpieza para que el Ayuntamiento pueda limpiar las fachadas de edificios privados. También recordó que el nuevo contrato del servicio de limpieza incluye una brigada especial contra las pintadas.
Hay que señalar que el Ayuntamiento no pretende borrar los grafitis de todos los edificios privados, solo de aquellos que tengan “importancia patrimonial”. La mayoría estarían situados en la Ciudad Vieja o en Pescadería. Es decir, la zona englobada en el Plan Especial de Protección y Reforma Interior de la ciudad Vieja y Pescadería. Ferreiro añadió que espera poder llevar el texto ante el pleno municipal para su aprobación lo antes posible.
Pero los grupos antipintadas, en la que incluyen padres de alumnos de los colegios de la Ciudad Vieja, continúan su labor.
Un problema “crónico”
A pesar de todo, Ferreiro destacó que las pintadas en la ciudad son un problema “crónico”, aunque últimamente hayan generado más atención, en parte por la campaña de los okupas de la Comandancia de Obras contra los concejales de la Marea Atlántica que habían sido compañeros suyos. A raíz de la toma de la antigua Comandancia de Obras, los simpatizantes con el movimiento antisistema se dedicaron a protestar escribiendo lemas críticos contra el Gobierno local. De hecho, atacaron la sede de la Marea Atlántica, llegando a forzar la entrada.
La Ciudad Vieja fue el blanco de muchas de estas expresiones de protesta porque su centro cívico acoge las reuniones periódicas de las personas interesadas en elaborar las normas de gestión de las futuras Naves del Metrosidero que acogerán las viejas instalaciones militares una vez finalice la reforma: allí se practicarán deportes urbanos como skate, parkour, patinaje o un rocódromo. Otra se destinará a investigación, residencias artísticas, formación, producción, presentaciones de ámbito escénico. Los okupas trataron de boicoterarlo con pintadas en el centro cívico, muchas de ellas alusivas a la edil de Seguridad Ciudadana, Rocío Fraga, también antigua okupa.
Ferreiro sentenció: “Ninguen está a gusto coa sensación de que a cidade teña pintadas como outras moitas cidades e como tivo desde fai moitos anos”. l

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