sábado 16/1/21

El artesano Germán García muestra sus criaturas de madera en la plaza de Lugo

Germán García empezó recolectando palos de helados en la playa. Acababa de jubilarse como mecánico y con el calendario lleno de festivos, quiso llenar huecos con algo que sabía que se le daría bien.

El artesano mostró ayer su colección en la plaza de Lugo | javier alborés
El artesano mostró ayer su colección en la plaza de Lugo | javier alborés

Germán García empezó recolectando palos de helados en la playa. Acababa de jubilarse como mecánico y con el calendario lleno de festivos, quiso llenar huecos con algo que sabía que se le daría bien. Pedía la misma precisión que la profesión a la que dedicó más tiempo. Así que con los palos hizo un hórreo, “me gustó, hice otro” y así hasta completar una colección de símbolos vivos e inertes del país donde no falta una filloeira ni un ferreiro. 
Ayer, entró por la plaza de Lugo con sus miniaturas de madera. No las vende, solo las enseña porque “me gusta velas a min, non quero quedar sen elas”. Tampoco tiene favoritas. Todas lo son desde una “parella bailando un agarrado a seis xogando á brisca”. Lo hace para pasar el rato, pero lo cierto es que uno puede pasarse horas mirando las figuras de Germán. 
Son hechas al detalle porque no los hace de una única pieza y eso “da chollo”. Son escenas que vio de pequeño y de mayor reproducidas en 10 por 15 centímetros. Calcula que desde que no trabaja hasta hoy, con 82 años, tiene cerca de 75 criaturas: “Eu véxoas e unha lévame á outra”. 
La última es un horno de leña con una mujer metiendo uno de esos panes que no se resesan. Desde Oleiros, Germán reproduce el país en madera: “Nunca me movín de aquí. Nacín abaixo no cruce en O Carballo e solo me despracei uns metros”. l

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