jueves 19.09.2019

El Aquarium cumple 20 años explicando cómo funciona el mundo submarino

Hace dos décadas la oferta museística de la ciudad creció con un museo con el que explicar y preservar el ecosistema acuático

Los tanques siguen siendo uno de los atractivos | PATRICIA G. FRAGA
Los tanques siguen siendo uno de los atractivos | PATRICIA G. FRAGA

Esta semana el Aquarium Finisterrae cumple 20 años desde que naciera para completar la oferta museística que hasta el momento ofrecían la Casa de las Ciencias, abierta en 1985, y la Domus, que abrió sus puertas en 1995.

“Como ninguno de estos dos centros podían crecer, debido a su ubicación, y a raíz del accidente del “Mar Egeo”, surgió la propuesta de construir un acuario que sirviera por una parte para completar la oferta museística de divulgación científica de A Coruña y, por otra parte, que fuera un centro que abriera todo el espectro de actividades y contenido relacionados con el medio ambiente”, cuenta el director técnico de los Museos Científicos coruñeses, Marcos Pérez Maldonado.

En 20 años de vida el Aquarium ha visto como la sociedad, sobre todo la gallega y coruñesa, ha visto incrementado su interés por la protección medioambiental, sobre todo por haber vivido de primera mano catástrofes como la del “Prestige”.

Precisamente el “Prestige” significó un cambio en la captación del agua que utiliza la propia infraestructura. Explica Pérez que desde ese momento el agua se capta más lejos de la costa y a una mayor profundidad, debido a que el fuel suele tender a flotar y el peligro sería menor.

Su gran éxito
El Aquarium es el más visitado de todos los museos científicos de la ciudad ya que, en 20 años, pasaron por las instalaciones más de cinco millones y medio de personas.

Este éxito, Pérez lo explica, por una parte por la gran oferta de salas expositivas de la ciudad. Por la otra, por la singularidad de la Casa de los Peces, con salas como la Nautilus que hace sentir al visitante como si estuviera en el fondo del mar, hace que sea el más atractivo.

La interactividad de sus muestras y las exposiciones temporales son otro de sus fuertes. Casi 70 (67) son las muestras temporales que acogió el espacio en estos 20 años de vida. A esto se le suma el gran número de especies marinas con las que cuentan en el Aquarium, que se sitúa por encima de las 200, aunque la cifra fluctúa.

La investigación es su otro punto fuerte. Sirve en ocasiones como un campo de pruebas para otras instituciones como el CSIC o la propia Universidad, que tienen la oportunidad de realizar investigaciones más certeras utilizando las instalaciones, equipos e incluso trabajando con las especies del propio museo.

Captación de agua del oceáno 
La captación del agua directamente del mar es otro de los aspectos que hace especial al Aquarium sobre otros del resto de Europa. La utilización de agua del mar provoca que los tanques se llenen de tipos de vida que otros museos no disponen. Cuenta Pérez que algunos acuarios ven necesario disponer de algas de atrezzo, mientras que el coruñés cuenta con especies de verdad. 
"Nuestro acuario ha sido colonizado por muchas especies que entraron con el agua y se adaptaron a la vida del interior", subraya Marcos Pérez.

La anécdota de Gastón
Hace poco tiempo se viralizó un vídeo en el que un tiburón del centro, Gastón, devoraba a otra especie. Este tipo de anécdotas, según Pérez, se dieron en más ocasiones durante los 20 años, pero sin gente delante. 

Además, esta situación les sirvió para poder enseñar al público como alimentan, “de manera individualizada”, a las especies. El tener un tiburón toro, como es Gastón, significa que en el propio acuario saben que esto puede pasar, pero al mismo tiempo, cuenta Pérez que “tuvimos la suerte de grabarlo para poder contar la historia de cómo funciona un acuario, que la gente no se llevara la idea de que aquí se ponen un montón de peces juntos como si esto fuera un arrecife cualquiera y que se arreglen ellos”.

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