domingo 20.10.2019

Un 10% de los locales de hostelería que abran en 2017 cerrarán en su primer año

Los hosteleros coruñeses se desmarcan de la teoría de que todo proyecto ligado a su sector triunfa en la ciudad porque así lo hagan algunos reconocidos buques insignias o nuevos locales en los que la inversión ha sido estratosférica.

Incluso en la zona centro se pueden encontrar algunos locales vacíos	Javier alborés
Incluso en la zona centro se pueden encontrar algunos locales vacíos Javier alborés

Los hosteleros coruñeses se desmarcan de la teoría de que todo proyecto ligado a su sector triunfa en la ciudad porque así lo hagan algunos reconocidos buques insignias o nuevos locales en los que la inversión ha sido estratosférica. La Asociación de Hostelería de A Coruña estima que un 10% de los negocios que se estrenen en 2017 acabarán echando el cierre en su primer año. Algunos ni siquiera durarán tanto porque muchas personas se reconvierten en hosteleros sin tener conocimientos.
“En el mes de diciembre hubo muchísimos cierres de locales en la ciudad y habrá muchas aperturas a principios de este año porque la rotación es enorme pero siempre hay más bajas que altas”. El que así habla es el presidente de la Asociación de Hostelería de A Coruña, Héctor Cañete, que alude a una reciente estadística según la cual se calculaba que con la crisis se habían perdido 1.000 empresas del sector en Galicia.
Como las clausuras han seguido un camino similar en toda España, A Coruña sigue siendo una de esas ciudades en las que hay más bares en proporción al número de habitantes y, por tanto, de potenciales clientes y consumidores. Sin embargo, Cañete advierte de que desde fuera el abrir una cafetería, un mesón o un restaurante se ve más fácil de lo que realmente es. “En torno a un 10% de la rotación anual acabará desapareciendo en el primer año”, estima para 2017.
No es la primera vez que ocurre, esa dinámica viene repitiéndose algunos años y en la asociación lo detectan especialmente porque tienen comerciales que recorren la ciudad buscando nuevas altas y son conscientes del gran movimiento que hay en este ámbito. “Muchos de los que emprendan este año no llegarán a Navidad”, añade el representante del sector.
No lo dice por crueldad sino para ser fiel a la realidad, pues “mucha gente se mete sin tener un conocimiento profundo” y sorprende a los profesionales preguntando si hay que sacar una licencia para abrir o cuenta con unos fondos muy limitados para aguantar mientras que las modas y preferencias de los coruñeses se adaptan a esa nueva oferta. Incluso “hay gente que hace reforma y una inversión” y tiene que cerrar porque no consigue atraer a la clientela a pesar de esa gran apuesta personal.
Si llegan a cerrar establecimientos consolidados, es entendible que lo hagan también aquellos que surgen sin un plan de viabilidad y un apoyo económico detrás. De hecho, no es la primera vez que el sector denuncia el incremento continuado de cargas impositivas y controles que padecen los hosteleros.
Respecto al ocio nocturno Cañete afirma que “está todo paradísimo”. “El movimiento se concentra en pocos establecimientos; el modelos está muy agotado porque cada vez hay más botellón”, resume.

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