jueves 02.04.2020

Rapidez, facilidad y comodidad: las 3 patas que explican la viabilidad del e-commerce

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El comercio ha sufrido un buen zarandeo en la última década que ha obligado a las tiendas físicas tradicionales a hacer un cambio de rumbo. La llegada de Internet a nuestras vidas nos ha traído un montón de cambios que notoriamente se ven en el campo de las compras y las ventas; y es que hoy en día podemos encontrar cualquier cosa gracias a las infinitas facilidades y opciones que nos plantea la red. Esto ha hecho que, por ende, el e-commerce se haya establecido como una práctica más de nuestro día a día, cimentada bajo unas características base que explican el porqué de su buena cabida en la sociedad.

Pero vayamos por partes. El e-commerce o comercio electrónico no es otra cosa que la compra y venta de productos o servicios de cualquier tipo a través de Internet y mediante cualquier dispositivo electrónico, ya sea un móvil, una tableta o el mismo ordenador. Algo que antaño nos parecía una locura de llevar a cabo hoy es totalmente corriente, y no solo eso, sino que los compradores cada vez más tiran más hacia esta práctica, tanto que el e-commerce prácticamente le está ganando la partida al comercio tradicional según explican algunos estudios. Si eres de estos negocios que necesitan dar un pistoletazo de salida a su faceta electrónica, puedes leer más aquí para que descubras todo lo necesario para triunfar en las redes y entiendas todo lo beneficioso que puede llegar a ser para tu género. 

Los cambios sociales del último siglo han contribuido a que la ciudadanía se haya rendido ante esta práctica 

¿Pero cómo se ha conseguido cambiar tan radicalmente una práctica que durante siglos se ha llevado a cabo casi del mismo modo como es el ir a hacer la compra? Primero de todo hay que poner de manifiesto el enorme cambio que la sociedad ha experimentado en las últimas décadas. Son muchos los cambios sociales, políticos y culturales que ha experimentado la ciudadanía, causando que a la par se hayan transformado muchos de los hábitos sociales. Por ejemplo, la inserción de la mujer en el mundo laboral o el atraso de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años. Esto es importante dejarlo claro, ya que se trata de cambios sociales que tienen un impacto directo en las rutinas de la población tanto a nivel personal como laboral y, también, en el factor tiempo.

Y precisamente la rapidez es una de las tres principales características que hacen que el e-commerce se haya establecido como la regla que ha conseguido asentarse en la sociedad y no como la excepción. Comprar de forma online es un gran ahorro para nuestro día a día en la medida que podemos realizar cualquier compra en un abrir y cerrar de ojos sin necesidad de gastar tiempo en acudir físicamente al lugar donde se encuentra la tienda. Además, y para acabarlo de perfeccionar, debido a que las marcas son conscientes del vínculo de confianza que generan con los usuarios, trabajan activamente para suplir sus necesidades lo más rápido posible a través de la posibilidad de realizar envíos rápidos, con lo cual puedes llegar a tener el producto en tu casa en menos de 24 horas. ¡Y todo sin casi ningún esfuerzo!

Con solo un click podrás tener acceso a aquellos productos y servicios que no sabes en qué tienda física encontrar

¿Fácil, verdad? Solo navegando por Internet ya puedes encontrar un sin fin de oportunidades para que des con la opción que más se adapte a lo que buscas, independientemente de qué tipo de producto o de servicio sea. Si algo tiene Internet es que es como un pozo sin fondo, nunca sabes lo (mucho) que hay en él. De hecho, prácticamente todo. Por eso comprar online es la manera más sencilla de poder tener en tus manos aquello que tanto anhelas y no sabes dónde buscar, a través de una pantalla y a solo un click de distancia. Para ello, son muy útiles los buscadores como Google o Yahoo, que te van a indicar de las páginas más populares relacionadas con lo que buscas.


Esta comodidad es algo que no se paga con dinero, porque realmente ha transgredido lo tradicional del comercio para ir un paso más allá y ofrecer alternativas con las que los clientes se sienten satisfechos. Por primera vez, ya no es el comprador el que se desplaza a la tienda, sino que es la propia empresa la que muestra su oferta de manera convincente para llamar la atención del público, que puede conocer lo que sea desde cualquier lugar y en cualquier rincón. Sin duda, el e-commerce hace mucho más fácil nuestro día a día, por lo que lejos de desaparecer, seguro que nos va a ir sorprendiendo con muchas más novedades. 

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