jueves 29/10/20

Conoce cuáles son las alergias que más padecen los españoles

Al menos el 30% de la población mundial sufre algún tipo de alergia. 

elidealgallego
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Con el inicio de cada primavera, se dejan atrás las frías temperaturas del invierno y se le da la bienvenida al buen tiempo. Se disfrutan de más horas de sol y los campos se llenan de flores. Una época muy bonita para muchas personas, sin embargo para otras supone el comienzo de las molestas alergias.

Y es que las enfermedades alérgicas afectan al menos a un treinta por ciento de la población mundial, padeciéndolas en España una de cada cuatro personas. Además, una cuarta parte del total de la población infantil también las sufren.

¿Qué son los eosinófilos?

Los eosinófilos son un tipo de glóbulos blancos que forman parte del sistema inmunológico.  Estos se encuentran en la sangre y los tejidos, pero también en otras zonas del cuerpo. Sus niveles aumentan cuando el individuo padece alguna alergia u otra enfermedad de tipo parasitaria con el fin de combatirla. Por lo tanto, se puede decir que eosinófilos y alergia pueden estar altamente relacionados cuando los niveles de los primeros son altos (eosinofilia).

Es muy importante que estén presentes en el organismo en la cantidad adecuada. Los niveles de eosinófilos rondan desde el cero hasta los quinientos en los adultos, mientras que en los niños pueden llegar hasta los ochocientos cincuenta. La eosinofilia se produce cuando un adulto o un niño supera esos niveles máximos.

¿Cuáles son las causas de la eosinofilia?

Normalmente, la eosinofilia se produce al mismo tiempo que otras enfermedades, las cuales hacen que el organismo fabrique más eosinófilos que se concentran en una zona determinada del cuerpo. No obstante, estos pueden aumentar considerablemente sus niveles por alergias o trastornos en la piel.

Las enfermedades pulmonares, la vasculitis o la cirrosis del hígado también pueden provocar que los niveles de eosinófilos sean bastante elevados. Este aumento también puede indicar que el individuo esté sufriendo algún tipo de tumor. Sin embargo, las causas más comunes, como se ha mencionado anteriormente, son las alergias y las enfermedades parasitarias en algunos tejidos corporales.

Algunos de los trastornos alérgicos causantes de cambios en los valores de los eosinófilos en sangre pueden ser: el asma, la fiebre del heno, la dermatitis, la alergia a determinados medicamentos y alimentos, y las enfermedades alérgicas de la piel.

¿Cuáles son los síntomas de la eosinofilia?

La mejor forma de detectar si una persona tiene los niveles de eosinófilos altos es realizándose un análisis de sangre, aunque en ocasiones es necesario llevar a cabo un examen más exhaustivo con el fin de obtener unos resultados más precisos. Este estudio no solo sirve para detectar niveles altos de eosinófilos, sino también para comprobar si se tienen bajos. Es lo que se conoce como eosinopenia.

 

Los niveles de eosinófilos pueden permanecer altos durante un determinado periodo de tiempo porque están combatiendo una enfermedad. Este caso es de lo más normal y no es nada preocupante. El problema surge cuando estos niveles están presentes durante mucho tiempo, lo cual podría provocar daños en el organismo.

La eosinofilia no suele dar síntomas, por lo que es imprescindible realizarse análisis de sangre de manera regular con el fin de detectarla a tiempo. En algunas ocasiones, sí que se pueden detectar que los eosinófilos son altos en zonas determinadas del cuerpo, como con la neumonía eosinofílica. Además, en el caso de las alergias en la piel, pueden llegar a aparecer inflamaciones en la zona o aumentar la sensibilidad en esta.

Entre un cinco y un diez por ciento de la población padece asma

Los eosinófilos altos pueden indicar que el paciente sufre alguna enfermedad pulmonar. De todas las personas que padecen asma, unos trescientos millones sufren asma bronquial. Tan solo en España trescientos veinte mil pacientes presentan asma bronquial severa muy difícil de controlar.

Un alto porcentaje de los usuarios asmáticos lo son por causas alérgicas, siendo las más frecuentes: los ácaros del polvo, el polen, los hongos ambientales, las plumas de aves, los alérgenos ocupacionales y los epitelios de animales.

¿Qué alimentos pueden provocar la alergia alimentaria?

La presencia de esta patología ha aumentado durante los últimos años. Los niños suelen ser los que más la sufren, pudiendo suponer un riesgo vital si desemboca en la anafilaxia.

La alergia a los alimentos depende de los hábitos alimentarios de cada población. En España, los alimentos vegetales más alérgenos son: los frutos secos, las verduras, las frutas y las legumbres. Por otra parte, los alimentos más alérgenos de origen animal son: los pescados, los mariscos, las proteínas de la leche y del huevo.

Aumenta la prevalencia de la urticaria crónica

Esta patología suele ser más común en mujeres que en hombres. Se trata de una afección cutánea crónica muy molesta y difícil de controlar. Existen diferentes tipos de urticarias, por lo que el paciente debe realizarse pruebas para descartar sensibilizaciones alimentarias y de contacto.

Su tratamiento consiste en el uso de antihistamínicos nuevos de segunda generación, los cuales sirven para controlar la urticaria.

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