lunes 09.12.2019

La cirugía que quita años y no deja cicatrices

La cirugía que quita años y no deja cicatrices
La cirugía que quita años y no deja cicatrices

La blefaroplastia es una de las más demandadas por ser poco invasiva, de rápida recuperación y efecto duradero.

Por su nombre quizá no le resulte familiar pero la blefaroplastia, o cirugía rejuvenecedora de los párpados y eliminación de las bolsas de los ojos es ya después del aumento de mamas y la liposucción de vientre, la más demandada en España y ocupa la primera posición en la franja de los 55 a los 60 años, según la Sociedad Española de Cirugía Estética, Reparadora y Estética (SECPRE).

Incluso entre los propios cirujanos se ha convertido en una tendencia, lo que nos transmite bastante seguridad acerca de esta técnica. El punto fuerte de la blefaroplastia es que la intervención dura apenas una hora (puede que algo más en función del paciente), sólo requiere de anestesia local, o a lo sumo anestesia local más sedación y que el paciente puede hacer vida normal después de varios días, siempre que siga las instrucciones del postoperatorio.

No requiere de ingreso hospitalario y no deja cicatrices que evidencien que se ha practicado una cirugía. Los puntos se quitan después de una semana y después de dos, los hematomas han desaparecido, aunque probablemente desaparezcan incluso antes con la aplicación de compresas frías y cremas.

Eliminando el aspecto de cansancio

El rostro es nuestra tarjeta de presentación, y como suele decirse, la mirada es el espejo del alma. El cansancio de la actividad diaria sumado al inefable paso del tiempo cambian el aspecto de los ojos. Pasamos mucho tiempo delante de pantallas, dormimos menos horas de las recomendadas y nos cargamos a la espalda las tareas del hogar, las del trabajo y las del cuidado de los hijos.

El conjunto pasa factura, pero para eso están los avances en la medicina estética, para cuando el corrector de ojeras o las gafas de sol no son suficientes para disimular el paso de la edad por nuestros ojos.

Al contrario de lo que ocurre con otras zonas del cuerpo, en los ojos no se puede hacer un trabajo de tonificación que ayude a mitigar los efectos de la edad, por lo que la única salida es recurrir a esta cirugía, tan sencilla como eficiente.

Disimulando la edad de forma permanente

Con el paso de los años, la grasa y la piel comienzan a acumularse alrededor de los ojos, produciendo un efecto de mirada cansada o entristecida. La blefaroplastia rejuvenece la mirada de una forma asombrosa y lo mejor es que lo hace de forma duradera. Pasa prácticamente desapercibido y quienes lo han probado manifiestan un aumento en la autoestima y recuperación de la vitalidad.

Es la intervención que más se acerca al ideal de las operaciones estéticas: embellece sin alterar el rostro. Puede realizarse en los párpados superiores, en los inferiores o en ambos. Esto nos lo aconsejará el cirujano después de una primera visita. En el caso de los párpados superiores se elimina el exceso de grasa y piel, y en de los inferiores, las famosas bolsas de los ojos.

La importancia de elegir bien el especialista

Hay que recordar que en los asuntos de la medicina no hay que escatimar y elegir una clínica que nos transmita garantía y seguridad. En el caso de la blefaroplastia, el riesgo de que se elimine demasiada piel y los ojos queden muy redondos o que incluso se pueda afectar al músculo orbicular, hacen que sea muy importante ponerse en las manos de verdaderos profesionales. Porque sólo si se mantiene un aspecto natural en el ojo se logrará el objetivo de esta cirugía.

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