Vivir a la antigua usanza

Varios radiadores | efe

Tal y como va la guerra de Ucrania y los caprichos de Don Putin, seguro que Europa acaba teniendo problemas de suministro de gas. Ya nos están advirtiendo de que tal vez este invierno tengamos que bajar unos grados la calefacción; es más, ya nos recomiendan que empecemos ahora a economizar subiendo unos grados el aire acondicionado. En los centros comerciales y públicos el asunto se regulará y será de obligado cumplimiento; los particulares tendremos que hacerlo porque no podremos pagar la factura de la luz o el gas y si no, al tiempo. Solo nos queda volver a vivir a la antigua usanza. ¿Se acuerdan ustedes de cuando la cama estaba tan fría que parecía mojada? ¿Y de las dos toneladas de mantas zamoranas que nos echábamos encima? ¿Y de la bata de casa? ¿Y de estar en clase con el anorak puesto? ¿Y de los sabañones? Ahora todo eso nos parece indignante, pero la mayor parte de este país -que ya tiene una edad- se ha criado así. Y aquí estamos.

Vivir a la antigua usanza

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