sábado 19/9/20

La rotonda de Sabón suspende el test de Manuel Murguía

El lápiz y papel tan útil antaño comienzan a perder fuerza, al menos en el caso de la asociación Manuel Murguía que ha decidido recurrir a material audiovisual para poner de manifiesto las deficiencias de la parroquia.

El lápiz y papel tan útil antaño comienzan a perder fuerza, al menos en el caso de la asociación Manuel Murguía que ha decidido recurrir a material audiovisual para poner de manifiesto, con testimonio gráfico y sonoro, las deficiencias de la parroquia. Prometen que realizarán una serie de cortos que han empezado con un examen a la recientemente inaugurada rotonda de Sabón a dos niveles. A juicio de las experiencias que cuentan, la glorieta no llega al aprobado.
José Manuel Vázquez, presidente de la asociación, explica en la presentación de este primer proyecto que la intención que tienen es poner de manifiesto los problemas que detectan en la parroquia de Oseiro y, además, dar a conocer las posibles soluciones que ellos contemplan.
En el caso de Sabón, la seguridad para los peatones parece que es su talón de Aquiles. Su primer corto comienza denunciando que “non se contemplou medidas de seguridad” en el antiguo acceso a la pasarela (que ha sido desmantelada y que se trasladará a otro punto de O Seixedo).

Peatones
En este caso, explican que existe una barandilla que evita que cualquier que circule por allí  se caiga al río Seixedo. Sin embargo, el método para evitar que “calquer cativo” acceda a los restos de la pasarela es bastante más prosaico: una estaca con una cinta de balizar hasta la citada barandilla.
Del otro lado de la vía, en el paso de peatones, subrayan el deporte de riesgo que supone cruzar por el mismo. “Quizáis por despiste dos conductores, pero está claro que a situación dos contenedores non axuda”, ya que restan visibilidad.
A la entrada de la glorieta de Vilarrodís, en donde se realizó un desdoblamiento del carril, existen desniveles de “ata un metro” entre la acera y el suelo y no cuentan con barandillas.
Pero no es el único desnivel que provoca quebraderos de cabeza a los vecinos. A pie de carretera se encuentra una vivienda cuya propietaria pone de manifiesto que, como los coches pasan tan pegados al bordillo, salpican su vivienda y en las últimas lluvias incluso terminó con el bajo inundado.
Vázquez comprobó al grabar el vídeo, cómo algunos vehículos incluso llegaban a pasar por encima, “o que supón un risco para os peóns”, indican en este primer corto.
En más de una ocasión los vecinos más cercanos a la rotonda han protestado por el ruido que soportan, ya que no se ha colocado ningún tipo de pantalla. Además, una de las vecinas que participa en este documental explica que ha llegado la hora de bajar las persianas porque “de noite, coa luz encendida” los conductores tienen una vista panorámica de su vivienda.
Las cafeterías de alrededor parece que también son un daño colateral de la reorganización de la rotonda: “agora só veñen os clientes que nos coñecen, porque o resto non nos ven”.
Además de las medidas de seguridad, en el apartado de las propuestas, los vecinos quieren que se construya un aparcamiento en compensación por los estacionamientos que “se eliminaron coa obra”. Su ubicación, indican, podría ser la parcela en donde se va a instalar la pasarela peatonal de Sabón.

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