martes 19/1/21

La Fundación Amancio Ortega cede a Arteixo el edificio del Balneario para convertirlo en equipamiento vecinal

El Ayuntamiento ha suscrito un convenio para que la entidad done el inmueble para fines culturales
El Balneario se convertirá en un edifi cio cultural | PEDRO PUIG
El Balneario se convertirá en un edifi cio cultural | PEDRO PUIG

El Ayuntamiento de Arteixo convertirá el histórico Balneario del municipio en un equipamiento sociocultural, tras lograr un acuerdo con la Fundación Amancio Ortega (FAO) para su donación.

La intención es transformarlo en un espacio público donde los vecinos puedan acudir para actividades lúdicas y culturales. El primer paso para ello será formalizar la adquisición del inmueble firmando el convenio con la FAO, para después encargar un proyecto de reforma y adecuación de las dependencias.

La intención, explica el Gobierno de Carlos Calvelo, es que el edificio tenga un carácter intergeneracional, repercutiendo así en el beneficio de diferentes espectros de la población.

El Ayuntamiento señala que en las próximas semanas formalizará los trámites necesarios para la operación, que finalizará con la conversión del complejo arquitectónico del Balneario en un recinto público.

La creación del Balneario se remonta a mediados del siglo XVIII y es un elemento “fundamental en la historia del municipio”, apuntan desde el Ejecutivo arteixán.

Edificio histórico

Los primeros datos de la instalación datan de 1760, según cuenta el historiador Xabier Maceiras en su blog “Crónicas de Arteixo”. En esa época, el Balneario hacía las veces de hospital y en él se recogía a la gente más humilde.

“Co paso dos anos o edificio, que xunto co de Carballo era o único recinto termal recoñecido en toda a provincia, converteuse en centro de gran actividade social e marco de feitos históricos de certa importancia, coma o protagonizado a primeiros do século XIX polo xeneral Juan Díaz Porlier que, cando cumpría condena no castelo de San Antón por expresar a súa protesta pola abolición da Constitución de 1812, solicitáralle por motivos de saúde ao Capitán Xeral un permiso para pasar uns días nos Baños de Arteixo”, cuenta Maceiras en su portal digital y su libro homónimo.

Esta iniciativa municipal para cambiar el uso del edificio, apunta Calvelo, “vendrá a reforzar también la calidad urbanística de esa zona, situada alrededor del paseo fluvial del río Bolaños y en la que se encuentran otros edificios públicos como la residencia de mayores y la escuela infantil, donados también en su día por la Fundación Amancio Ortega, o el centro cívico”.

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