Lunes 10.12.2018

Betanzos celebra el centenario de la Casa Núñez y las Escuelas Jesús García Naveira

Un patrimonio artístico y cultural acumulado en el tiempo, la abundancia de relatos legendarios y la construcción de un estilo de barrio son los ingredientes que componen el antiguo castro de Untia.

  Las Escuelas Jesús García Naveira, construidas con el dinero legado por él mismo a Betanzos, son ahora la Escola Infantil Municipal Santiago de la Fuente   fotos: JAVIER ALBORÉS
Las Escuelas Jesús García Naveira, construidas con el dinero legado por él mismo a Betanzos, son ahora la Escola Infantil Municipal Santiago de la Fuente fotos: JAVIER ALBORÉS

Un patrimonio artístico y cultural acumulado en el tiempo, la abundancia de relatos legendarios y la construcción de un estilo de barrio son los ingredientes que componen el antiguo castro de Untia. Entre las señas de identidad del entorno monumental betanceiro están la fusión de disciplinas estéticas y la excelencia arquitectónica de sus iglesias, que la ha llevado a ser considerada por muchos la capital del Gótico de Galicia. Todos los partidos políticos con representación en la corporación municipal son conscientes de la urgencia de actuaciones que frenen el deterioro de su parque edificatorio, y de ahí la decisión del Gobierno de García de licitar la redacción del Plan Especial de Ordenación y Protección del Casco Histórico (Pepoch) teniendo en cuenta que el vigente suma más de veinte años, pues se aprobó en 1992.
Según el catálogo del plan, casi medio millar (446) de construcciones –aproximadamente un 28%, la mayoría de propiedad privada, aunque también figuran edificios civiles y religiosos– no pueden alterarse sin que un técnico especializado en rehabilitaciones dé fe de que las actuaciones respetan las filosofías arquitectónicas que hicieron realidad los inmuebles y que, en consecuencia, protagonizaron la historia de Betanzos. Varios, de la Era Modernista. Dos de ellos, celebran este 2017 su primer siglo de vida y llevan el sello del mismo arquitecto: Rafael González Villar. Son la antigua Casa Núñez, ahora sede del Centro Internacional de Estampa Contemporánea, y las Escuelas de Jesús García Naveira, en Os Cabildos, en la actualidad Escola Infantil Municipal Santiago de la Fuente. Porque aquel Betanzos, el de 1917, el de la fundación de la Irmandade da Fala, es también el Betanzos de los cambios y del aperturismo: “A principios del XX, la ciudad experimenta una profunda transformación dejando atrás las murallas medievales y levanta una serie de residencias familiares en el estilo de la época”, explican desde Turismo.

“METAMORFOSIS”
Una de las personalidades que más aportaron a la “metamorfosis” modernista es el coruñés González Villar. Entre 1917 y 1940, sus proyectos transformaron la capital betanceira, desde las Escuelas de Jesús García Naveira hasta la Casa Núñez, pasando por el cine Capitol.
Los Núñez encargaron al arquitecto el diseño de un edificio destinado a albergar los primeros grandes almacenes de Galicia. En la rúa do Castro, a escasos metros de la casa consistorial de Betanzos. Además de departamentos de confección y mueblería, albergaría una sucursal del Banco de España. En ellos se forjó se forjó gran parte de la historia comercial de As Mariñas.
También de 1917 son las escuelas de San Francisco. La ciudad no sería la misma sin la obra de los Hermanos García Naveira. Los betanceiros tampoco podrían presumir de uno de los índices de alfabetización más elevados de España. Juan María y Jesús se adelantaron a los tiempos y dirigieron todos sus esfuerzos a generar empleo y extender la educación y los servicios de asistencia a todas las capas sociales, sin descuidar su gusto por los movimientos artísticos de la época, así que, cinco años después de la muerte de Jesús en un accidente de circulación en Argentina, sus descendientes encargaron la obra al arquitecto “de moda”: Rafael González Villar.
Por un testamento ológrafo, otorgado en Madrid en 1911, dejó diversos legados, once al Ayuntamiento de Betanzos. Uno de ellos, de 50.000 pesetas de la época, para la construcción de una escuela infantil que, en caso de que el consistorio no cediese unos terrenos en San Francisco para levantarla, quedaría nulo, recoge el investigador Santiago de la Fuente en su obra “Los Hermanos García Naveira y sus Fundaciones”. La primera piedra del edificio de las Escuelas Municipales Jesús García Naveira se puso el 17 de agosto de 1917.
El inmueble, de una sola planta, cuenta con tres cuerpos, uno central y los laterales: uno era el pabellón de niñas y otro de niñas, siguiendo un esquema simétrico para un buen aprovechamiento de la luz natural en el interior, y en la actualidad acoge la guardería municipal que, circunstancias del destino, lleva el nombre de De la Fuente.

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