domingo 20/9/20

Aparecen flotando en la playa de Soesto los cadáveres de dos pescadores de Laxe

La tragedia tiñó ayer de luto al pueblo marinero de Laxe. Dos de sus vecinos salieron a faenar sobre las 9 de la mañana a la zona de Soesto, próxima a la capital del municipio.

Efectivos de Protección Civil y de la Guardia Civil cubren los cadáveres de los marineros con unas sábanas
Efectivos de Protección Civil y de la Guardia Civil cubren los cadáveres de los marineros con unas sábanas

La tragedia tiñó ayer de luto al pueblo marinero de Laxe. Dos de sus vecinos salieron a faenar sobre las 9 de la mañana a la zona de Soesto, próxima a la capital del municipio, y ya no volvieron a casa. Se trata de Evaristo Barcia Toja, de 54 años, y de su hijastro José Ramón Martínez Sánchez, de 34. Todo apunta a que un golpe de mar se llevó por delante la chalana, de nombre “Alba”, con la que se estaban dedicando a la captura del pulpo.
La zona en la que ocurrió el accidente es muy venteada y de fuerte oleaje, al punto de que en verano es uno de los lugares más buscados por los surfista. A ello hay que añadir el fuerte viento de “nordés” imperante en el día de ayer, jornada en la que estaba activada la alerta amarilla. En esas condiciones siete barcos de la flota pesquera de Laxe salieron igualmente a trabajar y lo mismo hizo Evaristo Barcía con su “jamela” de alrededor de siete metros de eslora. Según señalaron fuentes de la Cofradía de Pescadores de Laxe, era un patrón experimentado que pertenece a una familia de marineros de toda la vida. Con él salió, como venía haciendo desde hace un par de año y siempre que no tenía otra ocupación mejor, su hijastro José Ramón Martínez Sánchez.
La zona de Monelo a la que acudieron a faenar está situada entre la playa de Soesto y Laxe, justo detrás del cementerio de la capital del municipio. Según apuntaban en el lugar algunos marineros que acudieron al arenal a interesarse por la suerte de sus compañeros, un golpe de mar debió volcar la embarcación cuando sus ocupantes estaban recogiendo las nasas. En esa zona hay también unos bajos y no se descarta que los dos tripulantes saliesen despedidos contra las rocas. Lo que es seguro es que tanto el padre como el hijastro murieron a consecuencia de los golpes que presentaban en la cabeza, lo que explica que sus cadáveres no se hundieran y aparecieran flotando.
El primero en hacerlo fue el del patrón, que apareció en el agua de la playa de Soesto sobre las 11,30 horas. Un vecino que pasaba por el lugar vio el cuerpo y dio la voz de alarma.  De inmediato se desplazaron al lugar efectivos de la Guardia Civil, Protección Civil y Policía Local de Laxe, Cruz Roja y GES de Ponteceso.
Alrededor de las 12 horas y una vez que el otro cadáver ya había sido identificado y se sabía que había un segundo pescador desaparecido, se vio flotando en el mar aunque no muy lejos de la playa el cuerpo sin vida de José Ramón Martínez. El rescate del mismo entrañaba ciertos riesgos, de ahí que se optase por tomar precauciones. El vicepatrón del pósito de pescadores, equipado con un traje de neopreno, se metió en el agua atado por una cuerda que sostenían los efectivos del GES y logró llegar hasta el cadáver y atarle un cabo, con el que se logró traerlo hasta tierra.  
Alrededor de las 2 de la tarde se procedió al levantamiento de los cadáveres y a introducirlos en un coche fúnebre, con la idea de trasladarlos al CHUAC para efectuarles la autopsia. Ante la insistencia de la familia, de los representantes de la cofradía y del propio Concello de Laxe que desde el primer momento se desplazaron al lugar de los hechos, el forense accedió a realizar la autopsia en las instalaciones del  propio tanatorio de Laxe.
A las 5 de esta tarde está previsto que salgan del hogar funerario los restos mortales de ambos marineros en dirección a la iglesia parroquial de Carantoña, en Vimianzo, de donde es natural la esposa de Evaristo Barcía,  madre, a su vez, de José Ramón Martínez.

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