El conflicto con los servicios de recogida y limpieza acaba tras un mes de tensión

Los trabajadores de mantenimiento retiran los restos de un contenedor incendiado en la calle de José Baldomir | pedro puig

El conflicto con basureros y barrenderos que vive la ciudad desde hace más de un mes, con una amenaza de huelga pendiente, finalizó hoy tras alcanzar un acuerdo el sindicato STL, mayoritario en el sector, con ambas concesionarias: PreZero en el caso de la recogida de basura y FCC en el de limpieza viaria. El secretario general de STL, Miguel Sánchez Fuentes, felicitó a los trabajadores por el acuerdo alcanzado, con el que consiguen prácticamente todas sus demandas y agradeció la intervención de la alcaldesa, Inés Rey, en el caso de PreZero, con quien las negociaciones estaban atascadas.


En el caso de los barrenderos, estos habían exigido los atrasos en la subida del sueldo, y habían amenazado con una huelga. Sin embargo, tras días de negociación, se consiguió llegar a un acuerdo ratificado hoy ante el servicio de mediación de la Xunta, el AGA: una subida de 17% sobre el salario base en cinco años, un 4% este mismo año (a contar desde enero) y otro 4% el siguiente, además de otras pequeñas mejoras en uniformidad y otras cuestiones.


En cuanto a los basureros, no tenían demandas laborales, pero exigían mejoras en seguridad, que pasaban por emplear los nuevos camiones, que estaban en reserva (según PreZero, por miedo a sabotajes), la puesta en marcha de los planes de igualdad, el fin de la “persecución policial” y la retirada de todas las denuncias, expedientes y sanciones motivados por la ola de sabotajes (que STL siempre ha condenado) y reducción del rendimiento que se produjo a finales de febrero, y que llenaron las calles de A Coruña de basura.


La alcaldesa, Inés Rey, había exhortado por la mañana a ambas partes a ponerse de acuerdo: “Le exijo a las empresas que se sienten con los trabajadores y que se alcance ya un acuerdo que ponga fin a más de un mes de tensiones y de conflicto que tienen a la ciudad con una situación en la que o podemos seguir: con la basura y el cartón sin recoger”.


Condena en firme

Rey considera que solo con un acuerdo entre ambas partes cerrará el conflicto. Por el momento, continúa el estado de emergencia sanitaria y la basura se acumula en muchas calles. A finales de febrero, cuando el conflicto estaba en su momento álgido, se llegó a la quema de contenedores, e incluso de dos camiones de recogida de basura. El jueves ardió otro vehículo, supuestamente durante la descarga en la planta de reciclaje de Nostián, que dejó el camión fuera de servicio y durante la madrugada del jueves al viernes ardieron tres contenedores, lo que hizo pensar a la alcaldesa que podía tratarse de otro acto de sabotaje: “Nuestra más firme condena a cualquier acto violento de este tipo que no contribuye en nada a la solución del conflicto Quien se dedica a la quema de contenedores perjudica la llegada a buen fin de la negociación. Por tanto condeno y exijo que cesen ese tipo de comportamientos”.


Sin embargo, todo apunta a que se trata de un incidente sin conexión alguna con el conflicto laboral, un caso de vandalismo. De hecho es bastante habitual que ardan contenedores y papeleras, ya sea de forma accidental o provocada, sobre todo de madrugada. En lo que va de mes han ardido algo menos de diez, y en ningún momento se les ha achacado una relación directa con los basureros.


Hasta ahora, la basura seguía acumulándose en los contenedores por toda la ciudad, a pesar del refuerzo de la compañía Tragsa, que contrató el Ayuntamiento como refuerzo gracias al estado de emergencia y que la alcaldesa asegura que sigue trabajando. Ahora, con el fin del conflicto, se espera que los desperdicios desaparezcan de las calles.

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