El ruido de la pista exterior de pádel trae de cabeza a los vecinos de la calle de Enrique Mariñas

La pista de pádel de la calle Enrique Mariñas está totalmente descubierta | quintana

Una cosa es disfrutar con un maratoniano partido de Rafael Nadal una tarde de domingo y otra es vivir una experiencia de realidad virtual todos y cada uno de los días, en lo que debería ser un horario destinado a reposar las ideas. Ese es el sentir de los vecinos de los portales 26, 28 y 30 de la calle de Enrique Mariñas, en Matogrande, donde se ubica una pista exterior de pádel que, para los que no van de corto ni empuñan una pala, se ha convertido en el peor enemigo del descanso. La situación alcanza la categoría de límite, hasta el punto de que en los últimos días han dado pasos al frente para buscar una solución a los ruidos que se cuelan por sus ventanas hasta las once de la noche, hora de cierre de la instalación.







Lejos de afrontal el problema con un clima de confrontación, los inquilinos de los edificios adyacentes expresan su voluntad de una solución consensuada. Eso sí, no con una pista central de Wimbledon en horario nocturno –curiosamente, el Grand Slam más antiguo del mundo termina su jornada al atardecer, al no disponer de iluminación–. No es una protesta contra el deporte en sí, sino una reivindicación de convivencia. “Manuel López Cernadas es uno de los mejores empresarios de hostelería, además del gerente de las pistas, y una persona con la que se puede hablar; sabemos que, si le decimos que molestan, tomará alguna medida como cambiar los horarios”, afirma el presidente de la asociación vecinal de Matogrande, Esteban Velasco. “No queremos perjudicar a nadie, solamente convivir, que la gente tenga derecho a tener su local, pero los demás también a descansar”, añade respecto al sentir vecnal.


Dispuestos a cualquier opción

Con la buena voluntad por bandera, los vecinos de los portales próximos a la pista de pádel, así como a un pub próximo, esperan que el ruido no llegue a más. Sin embargo, se muestran dispuestos a tomar el testigo de José Luis Méndez, presidente de la asociación del Orzán. “Después de los registros y las mediciones, si desde el Ayuntamiento no hacen caso, consideraríamos acudir a la Valedora do Pobo”, advierte Esteban Velasco.


La voluntad, no obstante, es de consenso. “Eso ya sería más adelante, y como se trata de un caso puntual de dos locales, creo que se puede arreglar hablándolo y tratándola”, finaliza el máximo representante vecinal del barrio de Matogrande. 

El ruido de la pista exterior de pádel trae de cabeza a los vecinos de la calle de Enrique Mariñas

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