La Policía Local incrementa los controles de velocidad en el centro

Agentes de la Unidad de Disciplina Vial de la Policía Local, en el control de ayer en Riazor | javier alborés

La Policía Local ha incrementado el número de controles de velocidad que realiza dentro del casco urbano: no solo en los accesos a la ciudad, como la Tercera Ronda o la avenida de Arteixo. Vías como la ronda de Nelle o, ayer, el Paseo Marítimo a la altura de Riazor, también son susceptibles de alojar controles para disgusto de los conductores que son sorprendidos excediendo el límite.

De hecho, el Paseo Marítimo se ha convertido en una vía rápida en el centro, sobre todo en algunos tramos, de ahí que la Unidad de Disciplina Vial instalara un radar en el carril 30 que discurre pegado a la acera. Allí es fácil descubrir a vehículos que circulan a 50 kilómetros por hora, con excesos de velocidad de más de diez y veinte kilómetros, en algunos casos. Aunque hay que señalar que, si no se superan los 50 kilómetros por hora, la sanción se limita a cien euros de multa sin pérdida de puntos.

El de ayer fue, además, un control doble, dado que está en marcha una campaña de la DGT de revisión de camiones y autobuses, aunque el Ayuntamiento no comunicó ninguna infracción a ese respecto. En cambio, en velocidad hubo unas cuentas sanciones El exceso de velocidad suele estar detrás de muchos accidentes y, en algunos casos, las infracciones son palmarias, como en el accidente que se dio en el túnel de La Marina hace dos fines de semana, en el que un coche se estrelló contra la mediana

Otro punto que también preocupa a las autoridades es Linares Rivas que se convierte, cuando no hay tráfico, en una “pista de lanzamiento” hacia Alfonso Molina. El mes pasado, un conductor perdió el control de su vehículo y derribó un semáforo frente al número uno de Alfonso Molina, precisamente.



Calmado de tráfico


La ciudad lleva casi dos años implantando la zona 30. Según los datos de la Mesa de Movilidad celebrada el mes pasado, la velocidad en las principales vías se ha reducido en torno a un 14%, hasta poco más de 20 kilómetros por hora. Esto ocurre tanto en las vías con velocidad limitada a 50 kilómetros por hora como las de 30 kilómetros por hora.

En su tramo urbano, en Alfonso Molina, la velocidad se redujo un 6,72%, hasta rondar los 36 kilómetros por hora. Otra arteria vital de la ciudad, la avenida del Puerto, donde a menudo se producen embotellamientos en horas punta, cayó un 14,3%, hasta los 27 kilómetros por hora. Ambas vías son de las más importantes en las que todavía se puede circular a 50 por hora. Sobre todo, por su gran densidad de circulación: por Alfonso Molina transitan a diario unos 54.000 vehículos, y en la avenida del Puerto, 22.300

Los últimos datos apuntan a que la velocidad media actual en carril 30 es de 21 kilómetros hora, aproximadamente. Es decir, un 14.9% menos en poco más de un año. En la ronda de Outeiro el tráfico se ralentizó también, un 8,2%, hasta llegar a una velocidad semejante a la de Juan Flórez. 

La Policía Local incrementa los controles de velocidad en el centro

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